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martes, 4 de agosto de 2015

Las señoritas de Concarnau, Georges Simenon

Como siempre, magistral Simenon. Magistral en su manera de plantear un escenario. Si Simenon fuera un pintor, sus cuadros serían de esos que asombran por la capacidad descriptiva de sus trazos, tan esquemáticos como precisos.

Las novelas de Ssimenon no suelen pasar de 200 páginas, ni falta que les hace, y en ellas hay espacio suficiente para describir los personajes a partir de sus rasgos definitorios, plantear un marco espacial y temporal, y poner el drama en marcha. Sin artificios. Sin distracciones.

En la novela que nos ocupa, Jules Guerec, solterón, timorato y dominado por sus hermanas, también solteronas, atropella y mata al pequeño Joseph Papin.

Los Guerec, mejor dicho, las Guerec, deciden ocultar el crimen mientras Jules, a modo de compensación, empieza a relacionarse con Marie Papin, madre de Joseph. Al final, Jules se acabará enamorando de Marie y siendo despreciado por ella.

Las señoritas de Concarneau es un retrato magnífico del clima opresivo y tristón de una ciudad de provincias a mediados del siglo pasado. En francia. También en España.

martes, 9 de julio de 2013

Camino de Los Ángeles, John Fante

Ya se sabe que los libros y los autores son como las cerezas. Unos nos llevan a otros. Sabes cómo empiezas pero no donde vas a terminar.

En este caso, llegué a Fante a través de Bukowski. Podríamos decir que Fante, ya muerto, fue unos de los iniciadores del realismo sucio, mientras que Bukowski, probablemente, representa su máximo exponente.

Además, hay que tener en cuenta que Fante escribe en los años 30 y 40 del siglo pasado, por lo que su tratamiento del sexo y de la violencia es muy diferente al de Bukowski, que escribió 30 años más tarde. Los cambios sociales en cuanto a nuestra relación con el sexo y la violencia ocurridos entre los años 30-40 y los años 60-70 del siglo pasado en las sociedades occidentales han sido asombrosos.

Camino de los Ángeles es la primera de las novelas de Arturo Bandini, su personaje más conocido. Podríamos decir que Arturo Bandini es a Fante como Henry Chinasky es a Bukowski.

La novela es autobiográfica, en mayor o menor medida, y nos conduce a través de los primeros años de Bandini-Fante. Bandini es un joven agresivo, rebelde e intolerante, alienado por sus lecturas no digeridas de Schopenhauer, Nietzsche y Spengler, que convencido de su talento y su superioridad moral e intelectual sobre la plebe, vaga sin rumbo por una existencia llena de frustración y rabia.

Tras unos años de empleos mal pagados y continuos enfrentamientos familiares, Bandini abandona el hogar y se dirige a Los Ángeles donde, está convencido, escribirá su gran novela y mostrará al mundo su talento.

Echo a faltar en la novela un punto de sentido del humor que haga soportable la figura de Bandini. Arturo Bandini rebosa desprecio hacia los demás y, a cambio, no nos ofrece mucho, así que llega a convertirse en un personaje dificil de soportar.

A pesar de lo cual, continuaré leyendo alguna novela más de Bandini. Al menos, la más famosa: Pregúntale al polvo.