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miércoles, 24 de julio de 2019

Come prima, Alfred

Bonita historia de reconciliación familiar en la Italia posterior a la 2ª guerra mundial.

Pero lo realmente valioso de esta novela gráfica es su parte gráfico: la expresividad de su dibujo y la maravillosa paleta cromática utilizada por el autor.

Imposible conseguir algo más mediterráneo y más evocador.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Sapiens, de animales a dioses, Yuval Noah Harari

Hacía tiempo que me apetecía leer algo de historia. Vi este libro y lo metí en el Kindle.

Aunque esto no es un libro de historia como tal. Es, más bien, un ensayo. Por tanto, el autor no nos cuenta la historía habitual sino que presenta sus ideas, más o menos originales, más o menos organizadas y más o menos convincentes acerca de la evolución de los seres humanos sobre el planeta y de los sucesos más interesantes.

Es un libro muy entretenido e interesante. A veces, polémico.

Harari, académico de profesión, israelí de nacionalidad, y especialista en temas militares, hace especial hincapié, a lo largo de la obra, en el concepto de mito colectivo.

Para él, casi todo son mitos colectivos: el dinero, las naciones, las ideologías, las religiones... Harari piensa que el hombre se hace hombre cuando se muestra capaz de hablar de cosas que no existen. Eso le permitirá construir mitos colectivos que posibilitarán la creación de grupos más grandes y la cooperación a gran escala.

De eso a nuestro mundo de hoy en día, todo es un countinuum.

jueves, 21 de julio de 2016

Eres hermosa, Chuck Palahniuk

Tenía ganas de leer a Palahniuk. Mas que ganas, curiosidad.

He elegido su última novela, Eres hermosa.

Estoy impactado. Sin duda, no es una gran novela. Pero es una novela original, exagerada, grotesca y, a ratos, de mal gusto, que se lee con interés y disfrute.

Comienza a modo de Cincuenta sombras de Grey: típica patito feo, sin comerlo ni beberlo, se encuentra en la cama del rey del mundo disfrutando sin fin de sus extraordinarias habilidades amatorias. Hasta ahí, nada del otro jueves.

Pero, a partir de aquí, la trama gira y enloquece hasta el infinito y más allá. Resulta que Maxwell, así se llama el tipo, está interesado en Penny, así se llama la tipa, más a modo de cobaya sexual, que como pareja sentimental. Y es que el tal Maxwell, un cabrón con pintas, tiene una plan maléfico donde los haya, para someter a las mujeres y dominar el mundo.

Pero no lo conseguirá, porque Penny se revelará como una mujer de armas tomar y dará la batalla.

sábado, 27 de febrero de 2016

Cartago, Joyce Carol Oates

Las novelas de Joyce Carol Oates me dejan un poco frío. Son como folletines. Folletines del siglo XXI, muy bien escritos, pero solo folletines.

Leyendo sus novelas, apenas tengo la sensación de trascender un relato ficticio para tomar contacto, de manera iluminadora, con alguna parcela de la realidad de interés. Si una novela no proporciona ese contacto, aparte de la pura diversión, que puede llegar a ser tan grande como necesaria y liberadora, no vale la pena.

En el caso de Carthage, apenas se consigue esa trascendencia. Acaso, y de manera no suficientemente intensa, esa parcela de realidad con la que conectamos sería la ocupada por los excombatientes de las guerras norteamericanas de principios del siglo XXI cuando vuelven a casa: su destrucción como seres humanos normales, caso de existir algo parecido a seres humanos normales, para convertirse en restos de un naufragio a la deriva, anclados, eso si, de por vida, a medicación y psicoterapia.

No veo por ningún lado esa supuesta candidatura al novel de Oates. Buena escritora, sin duda. Prolífica y con recorrido. Como no. Valiente para abordar temas difíciles. Por supuesto. Pero quizá haga falta algo más. Ese algo que, por poner solo un ejemplo, derrocha su casi coetaneo Roth.