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domingo, 4 de noviembre de 2018

El honorable colegial, John Le Carré

Esta es la segunda novela de lo que se ha dado en llamar trilogía de Karla. En la primera novela, El topo, Smiley, recien despachado, consigue desenmascarar a Bill Haydon, un peón de Karla colocado en la zona noble del Circus.

En esta segunda novela, Smiley, readmitido y encargado de la difícil tarea de devolver algo del prestigio perdido al maltrecho Circus, dirigirá una operación en el sudeste asiático contra Drake Ko, mafioso y presunto hombre de Karla en la zona.

En ningún momento he conseguido la dedicación necesaria para leer una novela como esta a la velocidad requerida. Y si no lo consigues, parece que la trama se desvanece poco a poco. Aún así, problablemente, es una gran novela.

El escenario de los acontecimientos es muy atípico para una novela de espías. De hecho, El honorable colegial no es una novela de espías. Más bien es un thriller lento.

Hong Kong en los años 70, los británicos a punto de abandonar la colonia por patas. Fantástica recreación del clima de caos bélico y revolucionario en el sudeste asiático en los años finales de la guerra de Vietnam: Vientiane, Phnom Penh, Saigón...

Smiley es un secundario. El personaje principal es el periodista Westerby: entrañable, desesperado, imprevisible y enamoradizo.

miércoles, 22 de julio de 2015

Antonio B., el Ruso, Ramiro Pinilla

Impacto total.

Antonio Bayo, nacido a principios de los 30 del siglo pasado, en La Baña (León), pobrísimo poblacho. Estamos ante una biografía novelada por el gran escritor Ramiro Pinilla.

El hambre, claustrofóbico, la pobreza, omnipresente, y la brutalidad, aterradora, dominan la narración.

La lectura es adictiva. Antonio B. es un personaje que, con sus virtudes y sus defectos, cobra dimensiones heróicas.

La narración me suscita la reflexión acerca de la ineluctabilidad del destino personal y, como no, de la capacidad de cada uno para escribir su propia vida. Yo tiendo a pensar que Antonio no tenía otro camino. Pero, ¿por qué el hermano de Antonio, Mario, no pisó nunca el cuartel de la guardia civil, si no era para ser interrogado en relación con las andanzas de su hermano?. ¿Acaso el pasó menos hambre?

¿Es posible que España hubiera tierras tan pobres y miserable hace apenas un siglo?
Y..., ¿qué decir de la mezquindad que asoma tras tantos y tantos personajes aparecidos en la novela?

Asombrosa la capacidad de Antonio para vivir en auténtica comunión con la naturaleza y enseñorearse en ella.

Lectura absolutamente inolvidable.

jueves, 18 de julio de 2013

El honorable colegial, John Le Carré

Otra novela del agente Smiley. En este caso una de las menos conocidas.

Nos encontramos con Smiley, jefe del Circus, empeñado en la noble tarea de reconstruir el espionaje británico tras el asunto Haydon (contado en El Topo, la novela anterior) y obsesionado con dar un golpe de efecto que permita rehabilitarese a la organización y prestigiarse ante los primos.

Como siempre, complejísima trama, desarrollada  a lo largo de más de 600 páginas de escritura brillante, a veces un poco hermética, como si hubiera sido escrita solo para iniciados en el noble arte de la lectura de las obras de Le Carré.

En este caso, la historia, que muestra cierta continuidad con El Topo, y que se verá culminada en La gente de Smiley, nos lleva a Hong Kong, todavía colonia británica. Allí, Jerry Westerby, el honorable colegial, se jugará el pellejo, en la mejor versión del héroe romántíco, por sacar adelante la operación de Smiley, pero también por hacer de su vida algo valioso, tras enamorarse de la bella Liese.

Realmente, el protagonisa de la novela es el entrañable Westerby que se hace querer por el lector por su mezcla de inocencia y astucia, de sentido del deber y de capacidad de abandonar todo para satisfacer sus instintos.

En cuanto a Smiley, pese a ser una presencia constante en la novela, el autor no pono el foco sobre él en ningún momento, pero el personaje queda perfectamente retratado, aunque siempre a través de una bruma de indefinición, reflexión y ausencia. El genio de Smiley es tal que siempre conduce la operación por el único camino posible, con maestría indiscutible y ganándose la adoración incondicional de sus hombres.

Una gran novela, compleja, que hay que intentar leer rápido y que nos hace una descripción vívida del funcionamiento del mundo del espionaje y de la vida en la colonia cuando el imperio terminaba de desmoronarse.