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miércoles, 15 de julio de 2020

La noche quedó atrás, Jan Valtin

El verano va pasando y todavía no he leído nada digno de recordar, así que vuelvo a los clásicos. 

En este caso es un clásico un tanto especial: un clásico de la biografía política del siglo XX.

Jan Valtin, seudónimo de Richard Krebs, fue un comunista alemán, a sueldo de la Komintern desde los 18 años, que dedicó su vida a trabajar por la revolución proletaria a lo largo de los 20 y 30 del pasado siglo.

La noche quedó atrás es una biografía novelada de Valtin, valiosa por muchos motivos.

Uno. No conozco un testimonio más valioso a la hora de conocer el fanatismo político.

Dos. Tampoco se me ocurre una narración mejor para comprender la fuerza hipnótica que la idea comunista ha tenido y sigue teniendo para muchas personas.

Tres. Inmejorable, de la misma manera, para captar el totalitarismo de los métodos que el comunismo internacional ha utilizado y, allá donde puede, sigue utilizando.

La narración es intensa, apasionante, asombrosa. Se me acaban los adjetivos. Fue un éxito en EEUU cuando se publicó en los años 40. En España siempre ha pasado desapercibida. 

miércoles, 30 de agosto de 2017

El cero y el infinito, Arthur Koestler

Sensacional novela, pero todo ha cambiado tanto en los últimos 30 años que la novela habla de otros tiempos apenas reconocibles.

Koestler, comunista y anticomunista, siempre convencido, siempre en el ojo del huracán, siempre brillante, construye una gran novela sobre una recreación de los juicios de Moscú.

En la segunda mitad de la década de los 40 del pasado siglo, Stalin impulsó una sucesión de procesos judiciales que acabaron con gran parte de sus potenciales enemigos políticos. Ejemplo paradigmático de totalitarismo.

Rubashov, alto jerarca del régimen, tras caer en desgracia, es detenido, encarcelado e interrogado. Es  acusado de desviacionismo.

A lo largo de los larguísimos interrogatorios, Rubashov se convencerá de que él es un peón sin valor, que no debe, bajo ninguna circunstancia, entorpecer el triunfal desarrollo de la revolución. Él no es nada. El estado lo es todo.

Es destacable que en la realidad la confesión venía impulsada, en la mayoría de los casos, por todo tipo de torturas. En la novela, el acusado es presionado, pero nunca torturado, y el reconocimiento de la culpa es sincero y una consecuencia del reconocimiento de la omnipotencia y omnisciencia del partido.

La lectura vale la pena, aunque hacía el final, tanta disquisición pueda resultar un poco pesada para mentes poco escolásticas.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Novela de ajedrez, Stephan Zweig

Otra novela breve. En este caso de Zweig y sobre el ajedrez.

Los largos viajes en barco de principios de siglo pasado constituían un marco ideal para la literatura: creaban un mundo aislado que durante varias semanas estaba obligado a evolucionar en torno a las relaciones internas que se establecían, se desarrollaban en profundidad a lo largo de unos días, y se extinguían para siempre.

En este caso  nos encontramos inmersos en el duelo entre un extraño campeón de ajedrez y un no menos extraño aficionado que esconde, tras de si, dramáticos sucesos que han cambiado la percepción que de de este juego tiene.

Tanto ha cambiado su percepción, que ya no es un juego, sino que es un elemento ligado a su supervivencia física y mental.