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lunes, 30 de noviembre de 2020

Zalacaín el aventurero, Pío Baroja

Conclusión de La tierra vasca barojiana.

Nada que ver con las anteriores dos novelas.

Buena novela de aventuras con el trasfondo de las guerras carlistas.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

El mayorazgo de Labraz, Pío Baroja

 

Segunda novela de La tierra vasca. Poco tiene que ver con la floja La casa de Aizgorri.

En cambio, aquí, en mi opinión estamos ante una gran novela. 

Baroja nos pone en medio de un gran drama familiar: el choque entre dos hidalgos, hermanastros para más señas. Por un lado Ramiro, amoral y nietzscheano. Por otro Juan, tierno y triste. Y las mujeres de la familia como cómplices activas o pasivas.

La recreación de Labraz, ficticia pequeña ciudad de Álava, oscura, triste y moribunda, resulta magistral.


miércoles, 4 de noviembre de 2020

La casa de Aizgorri, Pío Baroja

Comienzo un ciclo barojiano. 

Baroja acostumbraba a agrupar sus novelas en grupos de manera más o menos arbitraria. Esta, su primera novela, se incluye en su trilogía-tetralogía La tierra vasca.

La casa de Aizgorri es una novela extraña. Breve, dialogada como obra de teatro, triste y apagada como la tierra vasca bajo la niebla.

Una pequeña historia familiar, enmarcada en los conflictos laborales y económicos que la modernidad plantea en una sociedad cerrada y construida sobre el respeto a las tradiciones.

Y al fondo, algunos de los temas y rasgos narrativos que Baroja hará suyos a lo largo de los años. Entre los primeros, la degeneración de la raza y el fatalismo. Entre los segundos, la agilidad y el dinamismo.

En cualquier caso, novela floja, según mi parecer. A veces da la impresión de ser poco más que un esbozo de novela.

sábado, 22 de abril de 2017

Aurora roja, Pío Baroja

Continuación de La busca y de Mala hierba.

Manuel ha organizado su vida alrededor de la imprenta y de La Salvadora, de su hermano Juan y de sus amigos Jesús y Hastings.

El anarquismo tiene un papel protagonista en esta tercera novela y conclusión de la serie.

Asistimos a largas discusiones en torno a la idea, aderezadas con algo de filosofía naif.

domingo, 16 de abril de 2017

Mala hierba, Pío Baroja

Continuación de La busca.

Manuel sigue su vida oscilando entre el deber ser y lo fácil.

Pero Manuel es un hombre sin voluntad que sufre la tensión. Por un lado Hastings, su amigo rico,  y la Salvadora, mujer sencillla, trabajadora y de carácter. Por otro lado, Vidal, su primo, vividor y amigo de francachelas y el bizco, malaje peligroso.

Merenderos, larguísimos paseos por las afueras de Madrid, atardeceres, muchos atardeceres, tardes polvorientas, emparrados y miseria. Mucha miseria.

Lectura obligatoria para quien piense que España no ha avanzado tanto como debiera.

sábado, 8 de abril de 2017

La busca, Pío Baroja

Continúo con Baroja. Abordo, por segunda vez, una de sus trilogías más conocidas: La lucha por la vida.

La primera novela del ciclo es La busca.

Las novelas de La lucha por la vida no tienen nada que ver con las del Mar o las de Tierra vasca. Son novelas madrileñas. Y sociales, aunque el termino de novela social no existía a principios del pasado siglo.

Los protagonistas de la novela son las clases populares de Madrid y su lucha continua por la vida. A principios del siglo XX la vida todavía podía ser muy dura.

De la mano de Baroja acompañaremos a prostis, mangantes  y chulos, pero también a periodistas, patronas y buhoneros. El protagonista, Manuel, vivirá su vida de manera alterna a ambos lados de la linea que separa las dos maneras de entenderla.

En pocoas novelas podemos ver de forma tan clara la dicotomía vital que, para Baroja, escinde a la humanidad: hombres de accion y hombres pasivos. Robeto Hastings, el periodista, será ejemplo de lo primero. Manuel Alcazar, nuestro protagonista, de lo segundo.

La novela es sórdida y triste. La tristeza surge, no de la dureza de la vida, que también, sino de la vileza y el egoismo que domina las vidas de las clases modestas y popularees, tal y como aparecen retratadas en la novela. Rousseau se hubiera tirado de los pelos.

Por su puesto, su lectura es obligatoria. 

lunes, 3 de abril de 2017

Pilotos de altura, Pío Baroja

Tercera novela del ciclo El Mar.

Floja.

Interesante como documento sobre los barcos negreros y los marineros que los llebaban de África a América y de vuelta a África.

Pobre narración. Muy repetitiva.

jueves, 30 de marzo de 2017

El laberinto de las sirenas, Pío Baroja

Continuación de la tetralogía. No hay continuidad narrativa. Sí estilística y temática.

Vuelve a aparecer una historia dentro de otra historia dentro de otra historia.

Mucho más marinera que la primera novela. Igualmente agradable en su lectura.

martes, 14 de marzo de 2017

Las inquietudes de Shanti Andía, Pío Baroja

Comienzo la cuatrilogía El Mar, de Baroja. Esta es su primera novela, y la más conocida.

Estructura original. Novela-matriosca. Una historia dentro de otra historia dentro de otra historia...

Novela de aventuras, muy bien escrita. Se lee con facilidad y gran placer.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Las inquietudes de Shanti Andía, Pío Baroja

Esta novela, primera de la barojiana cuatrilogía El mar, está dedicada, a las aventuras del marinero vasco Shanti Andía.

El resto de la cuatrilogía también gira en torno al mar y a las constantes oportunidades que éste ofrecía, a los que se ganaban la vida bregando sobre sus lomos, de sentirse parte de algo vivo y poderoso y de no perder contacto con la épica que dominaba nuestra vida hace algunos siglos.

Shantí Andía nos cuenta su vida, siempre ligada al mar y, a la vez, desligada de los seres humanos, con un tono directo y próximo muy convincente.

El lector acompaña a Shanti en sus singladuras por los siete mares a lo largo de toda su vida, a la vez que somos partícipes de la fascinación que Shanti sentía por uno de sus tíos, el marino Juan de Aguirre.

La narración, hilvanada de forma algo confusa a partir de unos diarios de Shanti, no deja de transmitir un tono nostálgico hacía los tiempos en los que los viejos marinos, rudos, violentos, nobles y valientes, recorrían los mares, siempre ajenos al pacífico discurrir de la vida familiar en sus aldeas.

Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. Hoy a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad. Ni nuestros amores, ni nuestras aventuras, ni nuestros pensamientos tienen bastante interés para ser comunicados a los demás, a no ser que se exageren y se transformen. La sociedad va uniformando la vida, las ideas, las aspiraciones de todos.