Sigo insistiendo con Graham Greene. No me parece tan bueno como había leído por ahí.
Quizá no he abordado sus libros con el espíritu adecuado. No sería la primera vez...
Nuesto hombre en La Habana es una novela de espías un pelin paródica.
Estamos en Cuba, antes de la revolución. Últimos años de Batista. El protagonista es Wormhold, americano expatriado y vendedor de aspiradoras. Wormold haría cualquier cosa por su hija Milly, adolescente ansiosa del gran mundo.
En la habana de los 50 el gran mundo cuesta dinero y Wormold no lo tiene.
En esas tesituras, sin comerlo ni beberlo, Wormold es abordado y pretendido como espía para el MI5. Wormold no entiende ese mundo ni consigue tomarlo en serio, pero el dinero fácil le tienta. Y acepta.
Y cuando se quiere dar cuenta, está mandando planos de sus aspiradoras como si fueran instalaciones militares secretas. De momento, el engaño prospera.
La situación se va liando poco a poco y entran en juego ciertos escrúpulos morales que Wormold no está seguro de poder gestionar.
Y entremedio, unos cuantos personajes tan simpáticos como originales y una trama entretenida, pero quizá algo superficial.
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lunes, 7 de noviembre de 2016
viernes, 4 de noviembre de 2016
El tercer hombre, Graham Greene
Para una novela existe algo así como la velocidad crítica de lectura. Si le dedicas menos tiempo del marcado por un determinado umbral, al ir leyendo intentas aprehender la trama, pero sientes como la historia se te escapa entre los dedos como la arena en la playa.
Lo he notado muchas veces y con muchas novelas. Me acaba de ocurrir con El tercer hombre.
Graham Grene escribió esta novela breve como apoyo previo para un guión cinematográfico que le habían encargado. El resultado es una narración ágil y entretenida de apenas 120 páginas. Pero la historia es muy rica para tan pocas páginas. Quizá cumplió su objetivo pero, como novela, le falta desarrollo.
Estamos en la Viena de posguerra, dividida entre las potencias ganadoras. Holly Martins, periodista, llega a Viena reclamado por su amigo Harry Lime para un trabajo. Pero resulta que Harry ha muerto y Martins recorrerá Viena intentando deshacer el embrollo en torno a la muerte de su amigo.
Lo mejor de la novela es la recreación del ambiente vienés. Y los protagonistas, Martins y Lime, ambos interesantes y atractivos.
Lo he notado muchas veces y con muchas novelas. Me acaba de ocurrir con El tercer hombre.
Graham Grene escribió esta novela breve como apoyo previo para un guión cinematográfico que le habían encargado. El resultado es una narración ágil y entretenida de apenas 120 páginas. Pero la historia es muy rica para tan pocas páginas. Quizá cumplió su objetivo pero, como novela, le falta desarrollo.
Estamos en la Viena de posguerra, dividida entre las potencias ganadoras. Holly Martins, periodista, llega a Viena reclamado por su amigo Harry Lime para un trabajo. Pero resulta que Harry ha muerto y Martins recorrerá Viena intentando deshacer el embrollo en torno a la muerte de su amigo.
Lo mejor de la novela es la recreación del ambiente vienés. Y los protagonistas, Martins y Lime, ambos interesantes y atractivos.
domingo, 30 de octubre de 2016
El poder y la gloria, Graham Greene
Novela atípica, sobre todo en su temática.
Estamos en Méjico, años 30 del pasado siglo, en plena revolución. El catolicismo ha sido prohibido y eliminado de la vida publica. Pero, como es bien sabido, la mejicana es una sociedad profundamente religiosa.
Con este telón de fondo, asistimos como espectadores a la lucha entre el cura y el teniente. El cura, entrañable, humillado, desprovisto de autoridad y en permanente huida. El teniente, inclemente, seguro de su misión, idealista y violento.
Una buena novela sobre la culpa, el honor, la misión y el miedo.
Estamos en Méjico, años 30 del pasado siglo, en plena revolución. El catolicismo ha sido prohibido y eliminado de la vida publica. Pero, como es bien sabido, la mejicana es una sociedad profundamente religiosa.
Con este telón de fondo, asistimos como espectadores a la lucha entre el cura y el teniente. El cura, entrañable, humillado, desprovisto de autoridad y en permanente huida. El teniente, inclemente, seguro de su misión, idealista y violento.
Una buena novela sobre la culpa, el honor, la misión y el miedo.
jueves, 15 de mayo de 2014
El americano tranquilo, Graham Greene
Un poco por casualidad me topo con esta famosa novela del no menos famoso escritor Graham Greene. Famoso no se si por sus numerosas novelas llevadas al cine, si por su sobrada capacidad para escribir obras de interés para el público o si por sus personales veleidades religiosas.
La cuestión es que la novela, quizá la primera que leo de Greene o, al menos, la primera en muchos años, me ha gustado.
El americano tranquilo nos cuenta la historia de Fowler, periodista británico cínico y decreído, de Pyle, norteamericano tan idealista como peligroso, y de Phuong, joven vietnamita de la que ambos, sucesivamenete y en ocasiones, simultaneamente, estarán enamorados.
Aunque el amor, el desamor y el abandono son el punto de
partida de la historia, la novela trata sobre la inocencia y el idealismo y sobre su contrapunto, el cinismo más descarnado.
Greene se encuentra cómodo en la descripción de los recovecos morales de los seres humanos, quizá gracias a su azarosa relación con la fe religiosa , y eso hace que el relato tenga interés pero sin caer en la exploración rigurosa de las vivencias interiores de sus protagonistas.
Además, Greene es un maestro en la evocación de ambientes y la descripción de personas y lugares. Si a todo lo anterior añadimos el interés intrínseco del marco político y geográfico, resulta una novela amena y de gran interés.



