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jueves, 10 de septiembre de 2015

Némesis, Philip Roth

Con Némesis doy por finalizada mi aventura Philip Roth.

Esta es, quizá, la más floja de las siete novelas que he leído, con mucho-mucho-mucho placer, en el último mes.

Némesis es una historia acerca de la responsabilidad, con nosotros mismos, con nuestros más próximos y con la comunidad, y acerca de la crueldad de la enfermedad.

Bucky Cantor es un tipo ejemplar, admirable, envidiado, que, en medio de una crisis de polio, se debate entre la responsabilidad, permanecer junto a sus pupilos en el ojo del huracán, y sus ansias de satisfacer sus necesidades mas humanas, huyendo a un campamento en las montañas junto a su amada Marcia.

Folletín. Bien escrito, como siempre, pero nada más.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Humillación, Philip Roth

Simon Axler, un reconocido y prestigioso actor, próximo a su vejez, cree que ha perdido su capacidad de actuar. En torno a ello, a la consiguiente depresión, y  la relación del actor con dos mujeres, Pegeen y Sybil, enferma psiquiátrica la una, lesbiana la otra, discurre la narración.

La novela descansa demasiado sobre la sexualidad entre un hombre mayor y las mujeres jóvenes y su capacidad purificadora y regenerativa. De esta manera, un hombre deprimido, enfermo, desprovisto de capacidad creativa, se convertirá en un hombre jovial, con energía y dispuesto a empezar a vivir de nuevo.

En mi opinión, el planteamiento es un pelín simplista y ahí está el defecto de la novela. El defecto está en qué quiere contar la historia, no en cómo la historia está contada. Por su puesto, la historia está contada de manera magistral. Estamos hablando de Philip Roth.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Indignación, Philip Roth

Como casi siempre, Roth dando vueltas alrededor de la judeidad. En este caso, Marcus Messner, joven judío al borde de la muerte, rememora su vida e intenta reconstruir la causalidad de los acontecimientos que le han llevado a su cama del hospital donde, poco a poco, la muerte, entre la morfina, le acecha.

Absolutamente genial la discusión de Marcus con el rector Caldwell acerca de la ausencia de sentimientos religiosos entendida como tara insuperable. Tan genial que está inspirada/copiada/intertextualizada sobre el Por qué no soy cristiano de Russell.

Muy divertidas las disquisiciones sexuales y morales acerca de la relación de Marcus con su shiksa.

domingo, 30 de agosto de 2015

Elegía, Philip Roth



Gran novela acerca de la pérdida. De la plenitud física, de los seres queridos, de la esperanza de cumplir nuestras expectativas y, por último, de la vida.

A pesar de ello no es una novela que te provoque bajonazo. Su tono es sereno y reflexivo. Su eseñanza moral, de haberla, tiende hacía la aceptación.

El mal de Portnoy, Philip Roth

Genial. Desopilante. Provocadora. Mordaz. Ingeniosa. Cínica. Irónica.

Alexander Portnoy nos permite asistir, desde muy cerca a sus sesiones de psicoanálisis. En ellas, recorreremos con Alexander toda su vida, marcada por una familia castradora y anuladora y por todo tipo de complejos, paranoias y obsesiones posteriores.

La ridiculización del jewish way of life es absoluta.

sábado, 22 de agosto de 2015

Me case con un comunista, Philip Roth

Otra gran novela de Roth. Junto con Pastoral americana y con La mancha humana, configura una trilogía que intenta, de manera muy ambiciosa, hacer un retrato de la américa que va de los años de la IIGM a los años 80 del pasado siglo.

Me casé con un comunista nos acerca a los años 30-40, años del comunismo internacionalista y del pacifismo radical y los años 50-60, años del macarthismo y el anticomunismo.

El relato es el del despliegue, ante ojos del lector, de un personaje asombroso: Ira Ringold.

La narración es compleja, ya que Ira es un personaje mostrado a retazos, desde diferentes ángulos, en diferentes momentos temporales, siempre con un gran gusto por los detalles.

El resultado es muy notable, ya que el lector va construyendo el puzzle y va conociendo, en todas sus facetas y dimensiones, a Ira. Y en menor medida a el resto de los personajes: Eve, Murray y Nathan.

Gran novela, aunque exige esfuerzo y constancia al lector.

lunes, 17 de agosto de 2015

Pastoral amercicana, Philip Roth

Inclinémonos ante una de las GRANDES novelas del pasado siglo.

Asistimos, en primerísima fila, al devenir vital de el Sueco Lvov, epítome del sueño americano.

Tras tres generaciones de trabajo, esfuerzo e integración, la familia Lvov ha alcanzado lo más importante que puede alcanzar una familia de inmigrantes llegados hace un siglo a los EEUU: la respetabilidad. Y, por supuesto, una buena salud económica, pero esto es casi secundario.

La familia Lvov es respetada.  Y el Sueco Lvov es respetado, admirado, envidiado e idolatrado. El orgullo, de ser americano, de haber prosperado, de hacer siempre lo que se espera de él, le desborda.

Y entonces estalla la bomba. Bomba en forma de hija adolescente provocadora, nihilista, destructora y autodestructiva, y antisistema. El odia de la hija hacia todo lo que su familia, y en especial su padre, representa es tan grande que conseguirá hacer estallar en pedazos ese way of life que con tanto trabajo sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos han conseguido y que tan preciado y admirable les parece.

Y el Sueco se enfrenta a la incomprensión absoluta. ¿Porqué?

Todo ello, narrado con una maestría absoluta. Una delicia, vamos.