Aterrizé sobre Fiebre y lanza en busca de una combinación tan atractiva como incierta. Pocas cosas me gustan más que una buena novela de espías y, por esto, me resultaba atractiva una novela de espías escrita por Marías, escritor de reconocido y justo prestigio.
Yo tenía mis suspicacias, porque tan cierto es que Marías escribe bien, como que su estilo me resulta, cada vez más, un tanto cargante.
El resultado no ha sido satisfactorio. He abandonado la novela poco después de superar su ecuador.
Marías nos cuenta en esta novela las andanzas, o mejor, las reflexiones, desvaríos y pajas mentales, del académico Jacobo Deza en su aventura británica, tras la ruptura con su esposa. En especial, sus inicios como espía al servicio del MI5 y sus relaciones con Wheeler, otro académico de postín.
Y no hay más. Un estilo primoroso, eso sí, pero aplicado, principalmente, a epatar al lector con los continuos derrames y ramificaciones que el interesante decurso mental del tal Jacobo Deza tiene a bien obserquiarnos.
Creo que estamos ante una novela en la que lo principal es el estilo. Si bien esto no es malo, ya estoy familiarizado con este estilo por anteriores obras de Marías y, aún reconociendo su merito y capacidad, cual aspirante a funcionario, no deja de resultarme pelín monótono y notablemente aburrido.
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miércoles, 21 de mayo de 2014
jueves, 13 de diciembre de 2012
Los enamoramientos, Javier Marías
La última novela del gran Javier Marías. Grande, independientemente de que me guste más o menos. Lo cierto es que lees la retahila de premios recibidos por este autor y impacta a cualquiera. El talento le viene en los genes. Sin duda.
Hacía mucho que no leía a Marías. Esta su última novela me ha gustado. La he leído rápido. A veces, casi con ansia.
Su argumento es sencillo. María, la protagonista, comparte a diario bar de desayuno con una pareja desconocida para ella. Siente gran simpatía, cercana a la admiración, por la pareja. Cierto día, la pareja desaparece. Al cabo de las semanas reaparece la mujer, sola. María se entera, de casualidad, de que el hombre, Miguel, ha muerto asesinado. Poco después, María se acerca a la mujer, Luisa, a darle el pésame y, circunstancialmente acaba pasando la tarde en su casa, escuchando sus lamentos y conociendo a Javier, amigo de la familia. Javier, hombre atractivo, enreda a María, en una historia sentimental poco comprometida. Un día y de manera casual, María escucha retazos de una conversación en la que Javier y otro hombre, conversan preocupados, acerca de los detalles del asesinato de Miguel, que aparece ahora inducido por ellos. María, asustada, intenta disimular, pero Javier acaba confesando ante ella haber montado el asesinato de Miguel, a petición suya, para librarlo de una muerte penosa por una enfermedad incurable. Dado que Javier está enamorado de Luisa, María duda de la veracidad de la historia. Al final, Javier y María dejan la relación y Luisa es conquistada por Javier.
La narración, está preñada de reflexiones y pensamientos, reales o potencialemente reales, de María. En ellos, la protagonista de la novela, nos muestra los sinuosos caminos por los que habitualmente discurre su pensamiento, que no es distinto del habitual.
El tema de la novela es el enamoramiento, pero no como proceso, sino como estado, no de enajenación, pero si de alteración de la percepción. Nos muestra como María percibe la realidad, a través de un filtro especial, el de su enamoramiento.
La prosa de Marías, reiterativa en ocasiones, tiene atractivo, ya que resulta ligeramente hipnótica.
El final de la novela no me ha gustado mucho. Conforme la historia iba discurriendo, parecía que la narración se iba a cerrar de una manera más rotunda.
