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miércoles, 14 de julio de 2021

El gato encerrado, Andrés Trapiello

Le tenía muchas ganas a Trapiello y a su Salón de pasos perdidos.

Andrés García Trapiello es un escritor leonés que ha adquirido bastante prestigio en los últimos años, en especial por su monumental diario, en varios volúmenes, 23 hasta el momento, titulado Salón de pasos perdidos.

El gato encerrado es el primer volumen del proyecto, correspondiente aproximadamente al año 1987. A pesar de ser calificado habitualmente como diario, de momento más parece un dietario. Estamos ante una colección ordenada en el tiempo, no fechada, de reflexiones, recuerdos y vivencias.

En este primer volumen los temas presentes son principalmente el día a día del autor y la literatura. Tiene muy poca presencia la actualidad política del país, a pesar de que Trapiello ha sido siempre un tipo de importante compromiso político.

La lectura es muy agradable. Confortable. Como un sillón mullido dentro de un salón bonito, silencioso y calentito. Vamos, que invita a quedarte ahí. Creo que voy a hacer lo mismo con este Salón de los pasos perdidos.

lunes, 13 de junio de 2016

Los muchachos de zinc,Svetlana Alexievich

El premio Nobel del año pasado fue a parar a Svetlana Alexievich, periodista bielorusa.

En su momento no me interesó. Pero el otro día, buscando gasolina literaria, me topé con uno de sus libros, sobre la movida de Afganistán y, por algún motivo, éste me interesó.

Acabo de terminarlo. Este libro me ha provocado un impacto emocional profundo. No es que no supiera que terrible es la guerra, cualquier guerra, pero el libro me ha proporcionado una comprensión diferente del asunto. Diferente por ser de otro tipo, más emotiva, no por ser una comprensión más profunda.

Los libros de Alexievich son mosaicos. Sus teselas son monólogos, normalmente breves, a cargo de diversos protagonistas de los hechos que el libro ilumina. Los monólogos, en este caso, se han extraído de entrevistas, presenciales o telefónicas, mantenidas por la autora, a lo largo de años, con los protagonistas.

El resultado es muy emotivo y cercano al lector. En mi opinión, una parte importante de la potencia del texto descansa en la especial técnica entrevistadora usada por Alexievich. La periodista se acerca al protagonista, se gana su confianza y le invita a contar su historia. El resultado, en muchas ocasiones, es algo parecido a la rotura de un dique. La historia, macerada a lo largo de años, fluye de manera convincente, y a veces inconexa, pero siempre con fuerza.

Muy recomendable.