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domingo, 30 de junio de 2019

Fin (Mi lucha: 6), Karl Ove Knausgard

Por fin llegó Fin. Por fin los de Anagrama se han dignado a publicar la sexta y última entrega de Mi Lucha. Las anteriores están reseñadas aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

Ya he escrito bastante sobre Knausgard y su lucha.

Primero repasaré los puntos débiles de esta sexta entrega.

En este sexto volumen, con más de 1000 páginas, sobra algún centenar de ellas. Los interminables excursos acerca de Hitler, o el apocalipsis, o la identidad, me han parecido infumables.

Además, gran parte de la novela se dedica a detallar los pormenores de los esfuerzos del autor por mantener la integridad de su obra a la vez que evita ofender o molestar a todas y cada una de las personas que aprecen como personajes en alguno de los 6 volúmenes, desde su pareja y su ex-pareja a familiares y amigos. Resulta un poco pesado.

Ahora, a por los puntos fuertes, que son de peso.

Los temas de Knausgard son los de siempre: la escritura, la soledad, la naturaleza, la paternidad... En este volumen se añade un especial interés por la familia y su capacidad para proporcionar identidad y servir de punto fijo en torno a al cual la vida pivota.

Como siempre, entre la banalidad y el hiperrealismo, desde un personalísimo punto de vista, entre la libertad absoluta y la la irresponsabilidad o el egoísmo patológico.

Sin duda, por resumir, Mi lucha ha resultado ser una de mis lecturas absolutamente imprescindibles. No del año o del lustro, sino de toda mi vida.

viernes, 2 de junio de 2017

Tiene que llover (Mi lucha: 5), Karl Ove Knausgard

Sigo con Knausgard y su aventura-autobiografía-novela.

Su prosa directa, su sinceridad en ocasiones ofensiva, su fuerza y determinación, su orgullo y su necesidad de trascenderse y su romanticismo, me siguen atrapando como el primer día que lo leí.

En este volumen Knausgard se ocupa de los años que van, aproximadamente de los 20 a los 30. Su frustrante asistencia a una prestigiosa escuela de lectura, sus primeras relaciones de pareja, su difícil relación con su idolatrado hermano, su uso y abuso del alcohol como vía de escape a su insatisfacción eterna, sus relaciones con sus amigos y sobre todo, la tensión permanente de la creación de lateraria y el continuo sufrimiento de Karl Ove.


Los temas son, más o menos, los de siempre. El alcohol y su capacidad liberadora y catártica. Su hermano, su padre y las difíciles relaciones entre los varones de la familia. La inseguridad y soledad. El miedo al fracaso, la misantropía, la monomanía escrito-lectora, la música, la creación literaria, la emotividad desbordada, los constantes cambios de residencia, la lluvia, el cielo y el mar,...

Con este volumen se cierra el círculo. Además, se puede reabrir por donde se quiera.

Absolutamente recomendable, como cualquiera de los otros volúmenes.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Bailando en la oscuridad (Mi lucha: 4), Karl Ove Knausgard

Cuarta entrega. Tan buena como las anteriores.

Karl Ove acaba de terminar el bachillerato. En casa, las cosas se han complicado, ya que su padre se ha ido de casa con una mujer más joven. Karl Ove necesita coger aire y busca independencia. Necesita dinero para dedicarse a escribir.

En esas circunstancias se le ocurre ir al lejano norte, a dar clases en una pequeña escuela de un pequeño pueblo, allá donde se pueden ver el sol de media moche y las auroras boreales...

Total, que allí está Karl Ove, con 18 añitos recién cumplidos, dando clase a los hijos adolescentes de los pescadores del lugar, entre el fiordo y las montañas.

Karl Ove, en plena efervescencia sexual, se enamora de una chica tras otra y está ansioso por dejar atrás su pesada virginidad. Su voracidad vital le jugará malas pasadas y sus experiencias románticas y sexuales no serán buenas.

El alcohol está omnipresente. Karl Ove es un tipo cerrado, huidizo e inseguro. Por eso mismo, está enamorado de su otro yo, ese que sale a la luz cuando se emborracha.

Como siempre, no puedo menos que admirarme ante la fuerza de los impulsos vitales que mueven a Karl Ove: la escritura, la música y el deseo sexual.

No se como voy a hacer para esperar hasta que salgan los dos tomos de Mi lucha que faltan por salir en español...


viernes, 19 de agosto de 2016

La isla de la infancia (Mi lucha: 3), Karl Ove Knausgard

Formidable.

Quizá las anteriores entregas de Mi lucha son igual de buenas, pero poco a poco, vas conociendo más a Karl Ove, y la identificación es inevitable.

En este volumen es especialmente atractivo el papel de la naturaleza y los elementos atmosféricos. Constantemente el autor, introduce al bosque, los senderos, el arcoiris, la niebla, el viento, el sol y, sobre todos los elementos, la luz.

Nunca he leído una narración, desde el punto de vista de un niño, tan certera a la hora de enfocar sus temas importantes: su difícil relación con su difícil padre, la dificultad para acercarse a las chicas, la sensación de vida eterna por delante, el colegio y los amigos, la bicicleta como juguete y la libertad asociada,...

Y todo ello sin salir apenas de una isla noruega...

lunes, 15 de agosto de 2016

Un hombre enamorado (Mi lucha: 2), Karl Ove Knausgard

Vuelvo con Knausgard. Este volumen abarca sus años con Linda, su segunda pareja, y la infancia de sus hijos John, Heidi y Vanja.

Pese a lo que el título pueda indicar, en mi opinión, este volumen tiene más que ver con la paternidad que con el enamoramiento.

Y es que Karl Ove es un hombre diferente. Para él, es necesario disfrutar de un espacio propio, absolutamente confinado, sin contacto con el resto de seres humanos, en el que leer, pensar y, sobre todo, escribir. Pero, como todos sabemos, tres hijos pequeños y una situación económica no del todo desahogada, lo hacen imposible.

Como siempre, Karl Ove, nos coloca dentro de la escena. Con él vamos de paseo, cambiamos pañales, limpiamos la casa, robamos una hora de aislamiento para leer el periódico en un café, tomamos trenes, autobuses y taxis para visitar a los abuelos, asistimos a los curiosos eventos del mundo cultural nórdico, participamos en fiestas infantiles de cumpleaños,...

La vida de Knausgard es triste, aunque trufada de momentos de felicidad luminosa. El sabe lo que quiere: soledad, tiempo, libros, inspiración, posteridad. Pero su vida lo lleva por otro camino: paternidad, disputas conyugales, incomprensión, frustación. Y el se resigna, pero no por ello deja de sufrir.

Y, interesante, conforme avanza la narración, el paisaje y la naturaleza cobran peso: el frío, el sol, la playa, el bosque, el viento,...

Notable.

domingo, 31 de julio de 2016

La muerte del padre (Mi lucha: 1), Karl Ove Knausgard

Relectura. Me apetece retomar Mi Lucha.

Este primer tomo abarca, desde la adolescencia de Karl Ove, plena de música y alcohol, hasta la muerte de su padre, repentina y llena de alcohol.

Me remito a lo dicho en la reseña primera, con un par de añadidos.

Uno. Pocos libros como este para mostar la mirífica capacidad del alcohol para catalizar la siempre dificil apertura hacia los otros.

Para mi resultará inolvidable la historia de la abuela materna de Karl Ove. Tras la muerte de su hijo, al llegar a casa sus nietos, Karl Ove y Yngve, la vieja mujer parece en estado catatónico, enterrada en basura en su vieja casa. Al final, resulta que el aislamiento y la aparente senilidad no es tal, sino el resultado de la privación alcohólica. Una vez averiguado esto, tras la primera copa, se abren las compuertas anímicas, y abuela y nietos disfrutarán de una velada inolvidable.

Dos. Parafraseando a Leni Riefenstahl, Karl Ove Knausgard, en algún modo, representa el triunfo de la voluntad. Karl Ove, desde el principio, ha alcanzado el convencimiento de que su principal objetivo en la vida está en la escritura. Y, consecuente hasta límites patológicos, está decidido a renunciar a todo lo que sea necesario para conseguirlo.

Pero lo que busca no es la gloria, sino la trascendencia. Karl Ove necesita pasar a la historia, pero no por si mismo, sino por su escritura. Determinación en estado puro.


domingo, 10 de agosto de 2014

La muerte del padre (Mi lucha: 1), Karl Ove Knausgard

Los relatos autobiográficos casi siempre despiertan mi interés. En este caso estamos en el primer volumen de una gran serie autobiográfica, titulada Mi lucha, y formada por seis volúmenes que ha convertido al Knausgard en un fenómeno literario.

Como casi todos los relatos autobiográficos, poco a poco va cogiendo pulso y, poco a poco, nos vamos identificando con el autor. No es necesario que al autor le ocurran grandes aventuras, solo es necesario que lo que ocurra esté bien contando y poco a poco iremos empatizando con el autor.

El titulo del volumen hace referencia al suceso más importante  de los que se narran en este volumen, que no es otro que la muerte del padre del autor. Este suceso es utilizado a modo de catalizador de diferentes recuerdos que, sin un orden temporal preciso, irán desplegándose.

El relato es adictivo, triste, luminoso en su tristeza y dolorosamente crudo. Soledad, incomunicación, alcoholismo y amor.

Volveremos a encontrarnos con Karl Ove.