Mostrando entradas con la etiqueta 1966. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1966. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de abril de 2021

Nieve de primavera, Yukio Mishima

Yukio Mishima es uno de los grandes escritores japoneses del siglo XX. Además de su grandeza estilística, Mishima es conocido en Europa por su relación con otro grande, Kawabata, y por su compromiso político público en favor de recuperar el pasado imperial de Japón.

Fue reiterado candidato al premio nobel de literatura hasta su suicidio en el año 1970. Y su obra magna, la cuatrilogía titulada El mar de la fertilidad, que comienza con Nieve de primavera.

Esta novela nos cuenta con detalle la historia de amor entre dos jóvenes japoneses de buena familia, Kiyoaki y Satoko. El matrimonio de ambos no será posible por cuestiones familiares y Satoko preferirá ingresar en un noviciado antes que casar con el hombre que su familia ha elegido para ella.

La narración, delicadísima, rebosa sensibilidad, pero quizá resulte un poco lenta para el gusto de un lector contemporáneo y de un marco cultural tal diferente al japonés como lo puede ser el mío.

En cualquier caso, la lectura resulta interesante como pequeño contacto con las formas artísticas y éticas del Japón del siglo pasado.

Por último, aunque el lector pierda el entusiasmo en algún momento, nunca deja de percibir que tiene una gran novela entre las manos.

miércoles, 31 de marzo de 2021

El cuaderno gris, Josep Pla

Pla es uno de los grandes escritores en lengua catalana del siglo pasado, y su cuaderno gris una de sus mejores obras.

Pla, además de grafómano impenitente, es un escritor extraño.

Su cuaderno gris es un dietario escrito en los años 18-20 del pasado siglo y reescrito con posterioridad. En él, Pla se dedica, de manera muy desordenada, a describir el paisaje ampurdanés, a comentar pequeños sucesos locales, a inventar diminutas narraciones, a comentar a vuelapluma la actualidad política y social, a reflexionar sobre los hechos mas variopintos o a describir sus frecuentes tertulias.

En los años que nos ocupan, Pla es un veinteañero de buena familia que estudia periodismo en Barcelona en plena epidemia de gripe española. Sus preocupaciones son  pocas. Su carácter indolente y reflexivo le permite ver los toros desde la barrera.

Ciertamente he disfrutado de la prosa de Pla. Por encima de todo, de sus maravillosas descripciones del campo, la montaña y el mar ampurdanés.


viernes, 15 de mayo de 2020

La última película, Larry McMurtry

Andaba yo buscando algo para leer. No encontraba nada que me interesase lo suficiente. Y entonces di con esta hermosa portada. Lo abrí, me puse con el, y en pocas páginas estaba sumergido en la vida de Thalia.

Thalia es una pequeña comunidad del estado de Texas, en medio de ninguna parte. En Thalia nunca pasa nada. La vida se estanca entre los billares, la cafetería y el cine.

El tema de la novela es el tedio, el desamparo y la soledad. Pero la novela no es tediosa. Disfrutaremos de unos cuantos protagonistas interesantes.

Por ejemplo, Duane y Sonny, adolescentes que finalizan el instituto y se ven arrojados a la inhóspita vida adulta en Thalia. O Jacy, amiga de Duane y de Sonny, confundida por sus ilusiones y sus sueños. O el entrenador Popper, tiránico y todopoderoso. O Ruth, la insatisfecha esposa del entrenador. Y, por su puesto, Thalia, la estrella de la novela.


lunes, 3 de diciembre de 2018

Años inolvidables, John Dos Passos

Ya en su vejez, Dos Passos escribió unas breves memorias selectivas en las que pasa revista a diferentes periodos de su vida.

Son unas memorias atípicas. Dos Passos apenas incide en su vida privada, pero nos permite acompañarle como espectadores privilegiados durante algunos periodos de su vida.

El libro es es un elogio de la vida, de las ganas de vivir y de los que saben vivir la vida. Siempre desde la autonomía personal y el grado necesario de exceso.

Innumerables personajes de fama, literatos principalmente, circulan por sus páginas: JR Jiménez, Valle-Inclán, Machado, Picasso, Hemingway, Scott Fitzgerald, Louis Aragon, Trisan tzara,.. son solo algunos de ellos.

Dos Passos apenas habla de su vida personal, ni siquiera de sus interpretaciones políticas de los importantísimos hechos en los que se ve involucrado más  o menos directamente: 1ª GM, Revolución rusa, gran depresión, 2ª República española, Guerra Civil española,... Y es una pena.

Admirable Dos Passos por varios motivos.

Por su ansia por viajar y conocer mundo, sea como sea y a cualquier precio: España, Francia, Italia, Rusia, Persia, Arabia, Siria,...

Por su búsqueda de la belleza: en la pintura, en la arquitectura, en la literatura, en Toledo o en Padua o en Damasco.

Por su visión positiva, humanista e ilustrada sobre el mundo y todos sus habitantes.

Entre otros.

Impagable retrato de Hemingway

miércoles, 21 de marzo de 2018

El gato, Georges Simenon

Novelita. Y a la vez obra maestra. Puede parecer incompatible, pero no lo es.

Novelita por poco ambiciosa y sin pretensiones. Obra maestra por, en apenas doscientas páginas, provocar, interesar y atrapar al lector en una magistral demostración de cómo crear desasosiego y atracción a partes iguales.

Todo a partir de una pequeña historia sin apenas interés ni proyección.

Emile y Marguerite, viudos ambos, se han casado hace pocos años, ya septuagenarios, para combatir la soledad y el aislamiento. Pero ambos provienen de entornos completamente diferentes. No tienen nada en común y el matrimonio enseguida naufragará en medio del tedio más absoluto.

Al fracaso seguirá una guerra psicológica de una crueldad y determinación dificilmente imaginable en una pareja de ancianos.

A esto hay que añadir la maravillosamente ligera Nelly que aporta un punto de alegría, desinhibición y erotismo.

Novela muy notable.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Últimas tardes con Teresa, Juan Marsé

Gran novela. Quizá no ha envejecido del todo bien. Anclar una historia en un momento tan concreto de la historia de España tiene riesgos.

Cuando el momento pasa, lo que sustentaba la novela, puede quedar devaluado a la categoría de tópico.
En mi opinión, con ultimas tardes... ha pasado esto.

La novela está construida sobre el atractivo recíproco entre una joven de buena familia, inteligente, guapa, universitaria, de izquierdas, por un charnego, bruto, machista, semianalfabeto y protodelincuante.

Ciertamente, el personaje de Manolo, que ha pasado a la historia con el sobrenombre de pijoaparte, se ha convertido en paradigma del joven sin escrúpulos, educación ni esperanzas que aspira a tocar con los dedos el éxito, representado en este caso por la inocente teresa.

En cualquier caso, el amor es imposible, la relacion está abocada al fracaso, y con el fin del amor llega el fin de la novela.

En fin, una novela, entretenida e inocente, pero hoy en dia resulta un pelín trivial.

lunes, 21 de julio de 2014

El hombre que se esfumó, Sjowall & Wahloo

Hace unos meses contaba con emoción el hallazgo de una novela negra escandinava, tan buena como las de Mankell. Me las prometía muy felices.

Tras la lectura de El hombre que se esfumó, sin duda, mi entusiasmo debe ser refrenado.

Esta novela, la segunda de la serie del inspector Beck, me ha dejado bastante frío. La trama de desarrolla mientras acompañamos al inspector Beck a Budapest para investigar de desaparición de un importante periodista sueco.

Nada de la interesante crítica social de otras novelas, ni de la aguda mirada a los problemas de convivencia, comunicación y autoestima propios de una sociedad desarrollada. Nada de tramas trepidantes. Solo una vulgar historia de detectives. Que quizá no sea poco.

De interés el fiel retrato de la Hungría comunista.

martes, 24 de junio de 2014

Memorias, Albert Speer

Albert Speer, ministro de Armamento del IIIer Reich hasta la caída de Berlín, fue el único jerarca cercano a Hitler, no directamente vinculado con el partido Nazi. De hecho, Speer comenzó su carrera como arquitecto al servicio del gobierno. Solo más tarde, la especial sintonia entre Hitler, arquitecto frustrado, y Speer, arquitecto notable, colocó a éste en un lugar privilegiado desde el que pudo, gracias a sus innegables dotes técnicas y organizativas, ascender hasta la cúspide del organigrama Nazi.

Al final de la guerra Speer ocupó mucho espacio en los medios de comunicación por no hallarse demasiado lejos de la petición de disculpas, del arrepentimiento y del trabajo en favor de la reconstrucción de Alemania.

Sus memorias, escritas a lo largo de muchos años en la carcel de Spandau, son un testimonio de gran interés aunque debe ser puesto en entredicho en muchos aspectos.

El interés principal de los primeros capítulos está en su relato de las relaciones con Hitler. El fuhrer, apasionado de la arquitectura, quiere a Speer trabajando para él y para el Reich porque valora la capacidad del arquitecto para construir para la eternidad. Hitler estaba convencido de que la única manera eficaz que tienen los imperios de trascender su marco temporal es mediante la arquitectura. Y Speer era capaz de proporcionar ese tipo de monumentos neoclásicos, de dimensiones inhumanas, que provocaban en sus compatriotas una mezcla de pavor y admiración que era muy querida por Hitler.

Con el avance de la guerra, el foco de la narración se va desplazando hacia un retrato minucioso y detallado del día a día en las cercanías de Hitler y del funcionamiento del Gobierno del Reich.

Hacia el final de la guerra, la narración gana tono emotivo y se centra en los desencuentros entre Speer y Hitler y en los esfuerzos del primero por hacer valer sus decisiones, siempre orientadas hacia la eficacia técnica, y saboteadas por el leviatán de la burocracia nazi y a las decisiones, cada vez más alocadas e irreflexivas, del propio Fuhrer.

Las memorias concluyen con un relato del juicio en Nuremberg y la estancia de Speer en estancia en Spandau, con gastos pagados, por casi 20 años.

Llama la atención alguna ausencia. Por ejemplo, todo lo relativo a la Shoah. En cambio, merece el elogio el reconocimiento explicito de culpabilidad y cobardía moral que hace Speer cuando dice que
... en el fondo, los que me interrogan esperan que me justifique. Sin embargo, no tengo ninguna escusa...