Cada novela de Simenon es completamente diferente a la anterior.
Carta a mi juez es eso: una carta de un preso a su juez. En dicha carta el preso, con una sinceridad total, se desnuda ante el juez con la intención, no de ser exculpado, sino de ser comprendido y condenado.
Estamos ante una novela acerca de los celos, de la violencia y del amor. Acerca de como el amor y la violencia pueden ser vistos como dos caras de la misma moneda, no solo por el verdugo. También por la victima.
jueves, 16 de julio de 2015
lunes, 13 de julio de 2015
El asunto Saint-Fiacre, Georges Simenon
Nueva novela de Simenon.
Maigret es un comisario diferente. Su estilo es mucho más psicológico que racional. Es decir, no es un policía que descubra al asesino utilizando sus dotes de observación y de análisis. Es más bien un observador, a menudo en segundo plano, que hace poco más que moverse en el entorno del asesino, dejando que los propios protagonistas del asesinato, se desenvuelvan ante él de tal manera que, al final e ineluctablemente, acabamos haciéndonos una idea cabal de lo ocurrido.
Maigret es algo parecido a un catalizador. Debe estar presente para que los protagonistas lo utilicen de apoyo psicológico y lo que tenga que ocurrir, ocurra.
Maigret es un comisario diferente. Su estilo es mucho más psicológico que racional. Es decir, no es un policía que descubra al asesino utilizando sus dotes de observación y de análisis. Es más bien un observador, a menudo en segundo plano, que hace poco más que moverse en el entorno del asesino, dejando que los propios protagonistas del asesinato, se desenvuelvan ante él de tal manera que, al final e ineluctablemente, acabamos haciéndonos una idea cabal de lo ocurrido.
Maigret es algo parecido a un catalizador. Debe estar presente para que los protagonistas lo utilicen de apoyo psicológico y lo que tenga que ocurrir, ocurra.
sábado, 4 de julio de 2015
Suite francesa, Irene Nemorovsky
Novela coral que nos retrata, con sensibilidad y cercanía, los tiempos de ocupación en Francia.
Como en toda novela coral, multitud de personajes, nos aportan sus respectivos puntos de vistas y sentimientos, a modo de voz individual del coro. De esta manera, el lector, al avanzar en la lectura, va componiendo, de forma más o menos involuntaria y en forma de mosaico, la historia que el narrador tiene a bien contarnos.
Las novelas corales sufren siempre una tensión entre lo individual y lo colectivo. Cada voz tiene que tener el peso y la personalidad adecuada para contribuir a la imagen global, sin deformar esta imagen colectiva. Y esto es siempre es difícil.
No todas las novelas corales llegan a la altura de La Colmena.
Como en toda novela coral, multitud de personajes, nos aportan sus respectivos puntos de vistas y sentimientos, a modo de voz individual del coro. De esta manera, el lector, al avanzar en la lectura, va componiendo, de forma más o menos involuntaria y en forma de mosaico, la historia que el narrador tiene a bien contarnos.
Las novelas corales sufren siempre una tensión entre lo individual y lo colectivo. Cada voz tiene que tener el peso y la personalidad adecuada para contribuir a la imagen global, sin deformar esta imagen colectiva. Y esto es siempre es difícil.
No todas las novelas corales llegan a la altura de La Colmena.
jueves, 2 de julio de 2015
Persona, Erik Axl Sund
A veces da la impresión de que la novela nórdica está un poco agotada.
Pese a ello, cuando me apetece leer algo ligero y entretenido, una novela nórdica puede ser una buena alternativa.
Uno de los problemas con la novela nórdica es que, dado el gran número de autores que compiten en este nicho de mercado, es difícil sobresalir. En este caso, los dos autores, porque son dos, lo han conseguido utilizando dosis extremas de violencia. Violencia extrema, incluso para el estándar de la novela nórdica.
El resultado es una novela que se deja leer, con cierto interés, pero nada del otro mundo. Persona forma parte de una trilogía que no completaré.
Como siempre personajes atormentados, con infancias llenas de alcohol, maltratos e incomunicación. Como siempre violencia gratuita.
Quizá el punto positivo y original de la novela está en el protagonismo que la enfermedad mental y su abordaje desde el lado de la terapia, juegan en la novela.
Pese a ello, cuando me apetece leer algo ligero y entretenido, una novela nórdica puede ser una buena alternativa.
Uno de los problemas con la novela nórdica es que, dado el gran número de autores que compiten en este nicho de mercado, es difícil sobresalir. En este caso, los dos autores, porque son dos, lo han conseguido utilizando dosis extremas de violencia. Violencia extrema, incluso para el estándar de la novela nórdica.
El resultado es una novela que se deja leer, con cierto interés, pero nada del otro mundo. Persona forma parte de una trilogía que no completaré.
Como siempre personajes atormentados, con infancias llenas de alcohol, maltratos e incomunicación. Como siempre violencia gratuita.
Quizá el punto positivo y original de la novela está en el protagonismo que la enfermedad mental y su abordaje desde el lado de la terapia, juegan en la novela.
martes, 30 de junio de 2015
Lecciones peligrosas, Alissa Nutting
Original inversión de Lolita. Con matices. Celeste es mucho más carnal y obsesiva que Humbert Humbert. Nutting es mucho más predecible y reiterativa que el gran Nabokov.
Aún así, la lectura vale la pena. No es una buena novela, pero se deja leer.
Tiene en atractivo de lo transgresor. Y cierta valentía. Aquella necesaria para retratar sin juicio moral ninguno los deseos, satisfechos e insatisfechos, de la altiva, orgullosa, elegante y bella celeste.
Aún así, la lectura vale la pena. No es una buena novela, pero se deja leer.
Tiene en atractivo de lo transgresor. Y cierta valentía. Aquella necesaria para retratar sin juicio moral ninguno los deseos, satisfechos e insatisfechos, de la altiva, orgullosa, elegante y bella celeste.
viernes, 12 de junio de 2015
Montaña mágica, Thomas Mann
Tercera lectura de una de mis novelas favoritas.
Esta novela tiene fama de difícil. Ciertamente, lo es.
¿De que va? El tiempo, la enfermedad y la muerte. Pese a ello, no es una novela triste ni aburrida.
Hans Castorp, joven ingeniero, vástago de cualquier familia burguesa de cualquier ciudad hanseática, acaba de terminar sus estudios. Ha decidido tomarse unas semanas libres y aprovecharlas para visitar a su primo, Joachim Ziemssen, internado en un sanatorio para tuberculosos en Davos.
Inexplicablemente, para Hans y para el lector, nuestro héroe se verá cautivo del ambiente reinante 'allá arriba' y permanecerá durante dos años alejado de 'allá abajo'.
En ese tiempo, su primo sanará, volverá a enfermar y morirá. Mientras, Castorp enfermará, sanará y se enamorará platónicamente de Clawdia Chauchat.
Estamos ante una novela de aprendizaje, lo que los alemanes llaman Bildungsroman. A lo largo de sus mil páginas, seguiremos de cerca las andanzas de nuestro héroe y seremos testigos de su evolución sentimental e intelectual.
A lo largo de la novela, Naphta, jesuita radical y totalitario, y Settembrini, humanista libertario lucharán encarnizadamente por el alma del héroe mediante discusiones, a ratos interesantes, a ratos pedantes y aburridas.
Grandísima novela.
Esta novela tiene fama de difícil. Ciertamente, lo es.
¿De que va? El tiempo, la enfermedad y la muerte. Pese a ello, no es una novela triste ni aburrida.
Hans Castorp, joven ingeniero, vástago de cualquier familia burguesa de cualquier ciudad hanseática, acaba de terminar sus estudios. Ha decidido tomarse unas semanas libres y aprovecharlas para visitar a su primo, Joachim Ziemssen, internado en un sanatorio para tuberculosos en Davos.
Inexplicablemente, para Hans y para el lector, nuestro héroe se verá cautivo del ambiente reinante 'allá arriba' y permanecerá durante dos años alejado de 'allá abajo'.
En ese tiempo, su primo sanará, volverá a enfermar y morirá. Mientras, Castorp enfermará, sanará y se enamorará platónicamente de Clawdia Chauchat.
Estamos ante una novela de aprendizaje, lo que los alemanes llaman Bildungsroman. A lo largo de sus mil páginas, seguiremos de cerca las andanzas de nuestro héroe y seremos testigos de su evolución sentimental e intelectual.
A lo largo de la novela, Naphta, jesuita radical y totalitario, y Settembrini, humanista libertario lucharán encarnizadamente por el alma del héroe mediante discusiones, a ratos interesantes, a ratos pedantes y aburridas.
Grandísima novela.
lunes, 1 de junio de 2015
Hacia rutas salvajes, Jon Krakauer
Interesante relato biográfico. Podía haber dado más de si. Al final, pierde ritmo. En cualquier caso, la historia es digna de ser leida.
Chris McCandless era un joven inteligente, estudioso y de buena familia, fascinado por la naturaleza y la literatura. Tal fascinación le llevó a un estado de exaltación y pérdida de contacto con la realidad que le supuso la muerte. No sabemos en que grado, quizá voluntaria.
El libro consiste en una investigación/recreación de los últimos años de vida del tal Chris. Jon Krakauer nos lleva de viaje por los EEUU, siguiendo los pasos de Chris, hablando con gente que lo conoció, intentando comprender como alguien como Chris pudo jugarse la vida de una manera tan absurda y acabar perdiéndola. También se plantea la idea de si Chris, en realidad, quiso suicidarse.
Según nos cuenta Jon, Chris pasó los últimos años de su vida viajando por los EEUU, a salto de mata, estableciéndose brevemente en diferentes lugares hasta que conseguía dinero para continuar su viaje durante unos meses. Allí donde se detenía, conseguía ganarse el cariño e incluso la admiración de aquellas personas con las que tenía contacto. Generalmente sus empleadores o algún trotamundos con el que compartía ruta.
Llama la atención el poderoso influjo que tenía sobre Chris la literatura, especialmente la literatura naturalista/libertaria de Thoreau o Emerson.
Tras varios años de viajes por terrenos más o menos cómodos, Chris se adentró en tierras salvajes de verdad, Alaska, donde acabará muriendo de hambre en las ruinas de un autobús desvencijado.
Chris McCandless era un joven inteligente, estudioso y de buena familia, fascinado por la naturaleza y la literatura. Tal fascinación le llevó a un estado de exaltación y pérdida de contacto con la realidad que le supuso la muerte. No sabemos en que grado, quizá voluntaria.
El libro consiste en una investigación/recreación de los últimos años de vida del tal Chris. Jon Krakauer nos lleva de viaje por los EEUU, siguiendo los pasos de Chris, hablando con gente que lo conoció, intentando comprender como alguien como Chris pudo jugarse la vida de una manera tan absurda y acabar perdiéndola. También se plantea la idea de si Chris, en realidad, quiso suicidarse.
Según nos cuenta Jon, Chris pasó los últimos años de su vida viajando por los EEUU, a salto de mata, estableciéndose brevemente en diferentes lugares hasta que conseguía dinero para continuar su viaje durante unos meses. Allí donde se detenía, conseguía ganarse el cariño e incluso la admiración de aquellas personas con las que tenía contacto. Generalmente sus empleadores o algún trotamundos con el que compartía ruta.
Llama la atención el poderoso influjo que tenía sobre Chris la literatura, especialmente la literatura naturalista/libertaria de Thoreau o Emerson.
Tras varios años de viajes por terrenos más o menos cómodos, Chris se adentró en tierras salvajes de verdad, Alaska, donde acabará muriendo de hambre en las ruinas de un autobús desvencijado.






