Novelita. Y a la vez obra maestra. Puede parecer incompatible, pero no lo es.
Novelita por poco ambiciosa y sin pretensiones. Obra maestra por, en apenas doscientas páginas, provocar, interesar y atrapar al lector en una magistral demostración de cómo crear desasosiego y atracción a partes iguales.
Todo a partir de una pequeña historia sin apenas interés ni proyección.
Emile y Marguerite, viudos ambos, se han casado hace pocos años, ya septuagenarios, para combatir la soledad y el aislamiento. Pero ambos provienen de entornos completamente diferentes. No tienen nada en común y el matrimonio enseguida naufragará en medio del tedio más absoluto.
Al fracaso seguirá una guerra psicológica de una crueldad y determinación dificilmente imaginable en una pareja de ancianos.
A esto hay que añadir la maravillosamente ligera Nelly que aporta un punto de alegría, desinhibición y erotismo.
Novela muy notable.
miércoles, 21 de marzo de 2018
domingo, 18 de marzo de 2018
La llamada de la tribu, Mario Vargas Llosa
Que grande Vargas Llosa. No solo novela como los ángeles. Además lee y estudia con provecho.
En este libro, promocionado como biografía intelectual aunque no es tal, MVLL sí que hace un pequeño recorrido por su devenir ideológico.
Desde la izquierda, más o menos extrema, en París durante su juventud, a la socialdemocracia en su madurez y al liberalismo en su senectud.
Con todos los respetos, el camino que la razón indica y que la realidad dicta.
Después, 7 breves ensayos divulgativos y ligeros, acerca de 7 pensadores determinantes para la epifanía liberal de MVLL: Adam Smith, José Ortega y Gasset, Friedrich August von Hayek, Karl Popper, Raymond Aron, Isaiah Berlin y Jean-François Revel.
Palidezco de envidia al ver como MVLL ha leído, estudiado y anotado la obra completa de estos 7 y otros 77 más, con gran aprovechamiento.
Ha despertado mi interés por Popper, Aron y Revel.
En este libro, promocionado como biografía intelectual aunque no es tal, MVLL sí que hace un pequeño recorrido por su devenir ideológico.
Desde la izquierda, más o menos extrema, en París durante su juventud, a la socialdemocracia en su madurez y al liberalismo en su senectud.
Con todos los respetos, el camino que la razón indica y que la realidad dicta.
Después, 7 breves ensayos divulgativos y ligeros, acerca de 7 pensadores determinantes para la epifanía liberal de MVLL: Adam Smith, José Ortega y Gasset, Friedrich August von Hayek, Karl Popper, Raymond Aron, Isaiah Berlin y Jean-François Revel.
Palidezco de envidia al ver como MVLL ha leído, estudiado y anotado la obra completa de estos 7 y otros 77 más, con gran aprovechamiento.
Ha despertado mi interés por Popper, Aron y Revel.
viernes, 16 de marzo de 2018
Moby Dick, Herman Melville
Segunda lectura.
Obra inabarcable, como la erudición de su autor.
Obra riquísima en simbología e interpretaciones.
Ofrece múltiples lecturas. Puede leerse como novela filosófica repleta de símbolos. Como novela de aventuras, saltando los capítulos aburridos, que los hay. O como documental sobre los balleneros, su vida y su actividad.
O como obra épica, con momentos de intensidad homérica.
Y uno de los grandes inicios novelísticos de la historia de la literatura: "Podéis llamarme Ismael..."
Decir que le sobran páginas..., que digo... capítulos enteros, es tan obvio como que la naturaleza extensa, dispersa, ramificada, casi fractal, es consustancial con la obra de Melville.
Obra inabarcable, como la erudición de su autor.
Obra riquísima en simbología e interpretaciones.
Ofrece múltiples lecturas. Puede leerse como novela filosófica repleta de símbolos. Como novela de aventuras, saltando los capítulos aburridos, que los hay. O como documental sobre los balleneros, su vida y su actividad.
O como obra épica, con momentos de intensidad homérica.
Y uno de los grandes inicios novelísticos de la historia de la literatura: "Podéis llamarme Ismael..."
Decir que le sobran páginas..., que digo... capítulos enteros, es tan obvio como que la naturaleza extensa, dispersa, ramificada, casi fractal, es consustancial con la obra de Melville.
viernes, 16 de febrero de 2018
El hombre sonriente, Henning mankell
La más floja de Wallander.
La historia necesita 350 páginas para coger velocidad. Y cuando lo hace, resulta poco creíble: ni el hombre sonriente en su castillo de los clicks de Famobil, ni Wallander en modo Boina Verde al asalto de la fortaleza.
Aún así, lejos de ser una novela aburrida y/o infumable.
La historia necesita 350 páginas para coger velocidad. Y cuando lo hace, resulta poco creíble: ni el hombre sonriente en su castillo de los clicks de Famobil, ni Wallander en modo Boina Verde al asalto de la fortaleza.
Aún así, lejos de ser una novela aburrida y/o infumable.
martes, 6 de febrero de 2018
Una pequeña ciudad en Alemania, John Le Carré
Quinta novela de Le Carré, escrita en 1968. El panorama político ha cambiado tanto que resulta dificil reconocerlo.
Alemania occidental, la RFA, lucha por sacudirse la tutela británica y norteamericana, mientras que Gran Bretaña, lucha por ingresar en la CEE.
Ahora, cinco décadas más tarde, Gran Bretaña está negociando su salida de la UE, mientras que Alemania, reunificada y enriquecida lidera a Europa.
Por lo demás, la novela peca de falta de ritmo. Le Carré se recrea de manera excesiva en descripciones ambientales. Lo diálogos, aun siendo parte fundamental de la novela, podrían haberse acortado un poco.
Estamos en Bonn, ciudad de tercera que por azares del destino y por interés del Canciller Adenauer fue designada capital de la Alemania Occidental. Karfeld líder carismático y con afinidades nazis se está haciendo con un espacio político cada vez más amplio.
Leo Harting, funcionario consular británico de segunda ha desparecido. Y con él, papeles de importancia para el futuro de las negociaciones de Gran Bretaña y la CEE. Para encontrarlo, desde Londres se envía al rudo Alan Turner. Poco a poco Turner se va entrevistando y va conociendo a los diferentes tipos y tipas que forman la comunidad inglesa exiliada en Bonn, con sus miserias y sus secretos. Poco a poco el sagaz Turner recompone la historia personal de Harting, ligada a la de Karfeld, hasta hacer encajar las piezas del puzzle.
Historia original y alejada de los planteamientos habituales de Le Carré. Muy buena la descripción de esa pequeña ciudad de Alemania, Bonn.
Alemania occidental, la RFA, lucha por sacudirse la tutela británica y norteamericana, mientras que Gran Bretaña, lucha por ingresar en la CEE.
Ahora, cinco décadas más tarde, Gran Bretaña está negociando su salida de la UE, mientras que Alemania, reunificada y enriquecida lidera a Europa.
Por lo demás, la novela peca de falta de ritmo. Le Carré se recrea de manera excesiva en descripciones ambientales. Lo diálogos, aun siendo parte fundamental de la novela, podrían haberse acortado un poco.
Estamos en Bonn, ciudad de tercera que por azares del destino y por interés del Canciller Adenauer fue designada capital de la Alemania Occidental. Karfeld líder carismático y con afinidades nazis se está haciendo con un espacio político cada vez más amplio.
Leo Harting, funcionario consular británico de segunda ha desparecido. Y con él, papeles de importancia para el futuro de las negociaciones de Gran Bretaña y la CEE. Para encontrarlo, desde Londres se envía al rudo Alan Turner. Poco a poco Turner se va entrevistando y va conociendo a los diferentes tipos y tipas que forman la comunidad inglesa exiliada en Bonn, con sus miserias y sus secretos. Poco a poco el sagaz Turner recompone la historia personal de Harting, ligada a la de Karfeld, hasta hacer encajar las piezas del puzzle.
Historia original y alejada de los planteamientos habituales de Le Carré. Muy buena la descripción de esa pequeña ciudad de Alemania, Bonn.
miércoles, 31 de enero de 2018
La parcela de Dios, Erskine Caldwell
Continuo con Erskine Caldwell, pero La parcela de Dios, no me parece, por mucho, tan buena como El camino del tabaco.
Los mismos escenarios. El sur de los EEUU. Los mismos personajes. White trash. El mismo marco temporal. Primer tercio del XX. Pero una historia más floja. Menos épica.
Aquí estamos ante las desventuras de la familia Walden. Ty Ty, el patriarca, está obsesionado con encontrar pepitas de oro en su finca. A su alrededor, hijos e hijas, hijos e hijas políticos y familias de aparceros negros.
Narración muy violenta y con un fuerte componente sexual, aunque nunca explícito.
Lo mejor, el memorable Ty Ty Walden en su infinita sabiduría.
domingo, 28 de enero de 2018
El camino del tabaco, Erskine Caldwell
Curioseando por mi calibre, me sentí fuertemente atraído por las cubiertas de los libros de Erskine Caldwell, del que nada había oído o leído.
Parece ser que Erskine Caldwell fue uno de los grandes retratistas del sur de los estados unidos, junto con Steinbeck y Faulkner, aunque mucho menos conocido. En su tiempo, los años 30, fue muy leído en los EEUU.
En esta novela acompañamos a la familia Lester por sus desventuras sin fin. Propietarios de pequeñas plantaciones de tabaco desde hace generaciones, su progresivo empobrecimiento los ha expulsado de sus tierras y ahora son colonos, tan pobres que no tienen capital ni crédito para semilla y abono.
Pero el relato que Caldwell hace de los Lester es muy cruel. Su miseria solo es comparable a su estupidez. Y esto no es un juicio de valor más o menos arriesgado, sino una descripción exacta. Tan estúpidos como egoístas, violentos, faltos de voluntad y dignidad.
Por su puesto, en ocasiones, aparecen destellos de humanidad o de astucia, pero siempre fugaces. Jeeter Lester solo resulta admirable cuando explica cuanto, cómo y por qué ama su tierra. Y es que su amor por ella no tiene límite. Y ese amor, y la renuncia asociada a él, es factor determinante de su penuria y de la de su familia, ya que le impide abandonar el solar de sus antepasados para ir a trabajar en una hilandería de la capital.
La narración es adictiva. Muy ágil. Además, en ocasiones, destila un extraño sentido del humor.
A mi entender, la novela plantea la siguiente duda: ¿que fue antes, la pobreza y el sufrimiento o la estupidez, la violencia y la miseria moral? De hecho, en la novela aparecen otros personajes secundarios que, en semejantes condiciones, son capaces de mantener su dignidad. Es decir, ¿Jeeter Lester es un tipo normal al que el sufrimiento ha privado de sus hábitos morales o Jeeter Lester es un pobre imbécil, falto de inteligencia y voluntad, destinado al sufrimiento y la privación?
Inevitable acordarse del Tom Joad de Las uvas de la ira.
Novela muy notable.
Parece ser que Erskine Caldwell fue uno de los grandes retratistas del sur de los estados unidos, junto con Steinbeck y Faulkner, aunque mucho menos conocido. En su tiempo, los años 30, fue muy leído en los EEUU.
En esta novela acompañamos a la familia Lester por sus desventuras sin fin. Propietarios de pequeñas plantaciones de tabaco desde hace generaciones, su progresivo empobrecimiento los ha expulsado de sus tierras y ahora son colonos, tan pobres que no tienen capital ni crédito para semilla y abono.
Pero el relato que Caldwell hace de los Lester es muy cruel. Su miseria solo es comparable a su estupidez. Y esto no es un juicio de valor más o menos arriesgado, sino una descripción exacta. Tan estúpidos como egoístas, violentos, faltos de voluntad y dignidad.
Por su puesto, en ocasiones, aparecen destellos de humanidad o de astucia, pero siempre fugaces. Jeeter Lester solo resulta admirable cuando explica cuanto, cómo y por qué ama su tierra. Y es que su amor por ella no tiene límite. Y ese amor, y la renuncia asociada a él, es factor determinante de su penuria y de la de su familia, ya que le impide abandonar el solar de sus antepasados para ir a trabajar en una hilandería de la capital.
La narración es adictiva. Muy ágil. Además, en ocasiones, destila un extraño sentido del humor.
A mi entender, la novela plantea la siguiente duda: ¿que fue antes, la pobreza y el sufrimiento o la estupidez, la violencia y la miseria moral? De hecho, en la novela aparecen otros personajes secundarios que, en semejantes condiciones, son capaces de mantener su dignidad. Es decir, ¿Jeeter Lester es un tipo normal al que el sufrimiento ha privado de sus hábitos morales o Jeeter Lester es un pobre imbécil, falto de inteligencia y voluntad, destinado al sufrimiento y la privación?
Inevitable acordarse del Tom Joad de Las uvas de la ira.
Novela muy notable.





