Pinker es uno de los grandes científicos de eso que se ha dado en llamar ciencias cognitivas. Nos estamos moviendo cerca de la psicología, la lingüística e, incluso, la biología. Y no perdemos de vista la física y la evolución.
Además de académico de prestigio es escritor de éxito y, poco a poco, pese a su injusta etiqueta de científico de derechas, se va abriendo paso en los medios españoles.
Desde los 90, Pinker ha dedicado varios libros a derruir hasta sus cimientos diversas falacias que el considera tan nocivas para el progreso como implantadas en la academia y en el público.
El último de ellos, En defensa de la ilustración, es un intento, muy armado y elaborado, de derribar la falsa idea según la cual el mundo siempre va a peor.
De hecho, Pinker argumenta que es justo al revés: si disponemos de la adecuada perspectiva espacial y temporal, el mundo siempre va a mejor. Al menos hasta ahora.
Pinker comienza exponiendo, de manera tan cruda como convincente, que lo habitual, en un sentido físico, biológico o probabilístico, es el hambre, el frío, la incertidumbre, la violencia y el dolor. Como todo, es pura física. Ya sabes: la entropía. Hay muchas más maneras posibles de que las cosas vayan mal que de que vayan bien.
No es razonable buscar explicación a la pobreza, la enfermedad o el sufrimiento. Lo que hay que hacer es entender y propiciar la generación de riqueza, salud y bienestar.
Y para ello, que mejor, como indica la portada del libro, que la razón, la ciencia y el humanismo.
jueves, 3 de enero de 2019
martes, 1 de enero de 2019
La quinta mujer, Henning Mankell
Más Wallander. No tan emocionante como otros. Quizá esta novela sea más floja. Quizá me estoy cansando un poco de Wallander, tras varias lecturas y relecturas.
Una historia de venganza. Una mujer está matando hombres de manera brutal y despiadada. No hay manera de identificarla. Al final, Wallander y su equipo descubrirán un elemento común presente en todos los hombres asesinados: un pasado de dominación y violencia contra alguna mujer.
Y ese hallazgo será clave. Al final, como no podía ser de otro modo, la trincarán.
Y mientras tanto, Wallander hace su vida: rememora su reciente viaje a Roma con su padre, duda acerca de su relación con Baiba, charla con su hija Linda...
Y al fondo las habituales reflexiones de Mankell-Wallander: ¿qué está pasando en este país? ¿de dónde sale toda esta violencia? ¿acaso ha sido siempre así y yo no me he dado cuenta? ¿vale la pena el titánico esfuerzo de intentar frenar la violencia a costa de un alto precio personal?
Una historia de venganza. Una mujer está matando hombres de manera brutal y despiadada. No hay manera de identificarla. Al final, Wallander y su equipo descubrirán un elemento común presente en todos los hombres asesinados: un pasado de dominación y violencia contra alguna mujer.
Y ese hallazgo será clave. Al final, como no podía ser de otro modo, la trincarán.
Y mientras tanto, Wallander hace su vida: rememora su reciente viaje a Roma con su padre, duda acerca de su relación con Baiba, charla con su hija Linda...
Y al fondo las habituales reflexiones de Mankell-Wallander: ¿qué está pasando en este país? ¿de dónde sale toda esta violencia? ¿acaso ha sido siempre así y yo no me he dado cuenta? ¿vale la pena el titánico esfuerzo de intentar frenar la violencia a costa de un alto precio personal?
lunes, 3 de diciembre de 2018
Años inolvidables, John Dos Passos
Ya en su vejez, Dos Passos escribió unas breves memorias selectivas en las que pasa revista a diferentes periodos de su vida.
Son unas memorias atípicas. Dos Passos apenas incide en su vida privada, pero nos permite acompañarle como espectadores privilegiados durante algunos periodos de su vida.
El libro es es un elogio de la vida, de las ganas de vivir y de los que saben vivir la vida. Siempre desde la autonomía personal y el grado necesario de exceso.
Innumerables personajes de fama, literatos principalmente, circulan por sus páginas: JR Jiménez, Valle-Inclán, Machado, Picasso, Hemingway, Scott Fitzgerald, Louis Aragon, Trisan tzara,.. son solo algunos de ellos.
Dos Passos apenas habla de su vida personal, ni siquiera de sus interpretaciones políticas de los importantísimos hechos en los que se ve involucrado más o menos directamente: 1ª GM, Revolución rusa, gran depresión, 2ª República española, Guerra Civil española,... Y es una pena.
Admirable Dos Passos por varios motivos.
Por su ansia por viajar y conocer mundo, sea como sea y a cualquier precio: España, Francia, Italia, Rusia, Persia, Arabia, Siria,...
Por su búsqueda de la belleza: en la pintura, en la arquitectura, en la literatura, en Toledo o en Padua o en Damasco.
Por su visión positiva, humanista e ilustrada sobre el mundo y todos sus habitantes.
Entre otros.
Impagable retrato de Hemingway
Son unas memorias atípicas. Dos Passos apenas incide en su vida privada, pero nos permite acompañarle como espectadores privilegiados durante algunos periodos de su vida.
El libro es es un elogio de la vida, de las ganas de vivir y de los que saben vivir la vida. Siempre desde la autonomía personal y el grado necesario de exceso.
Innumerables personajes de fama, literatos principalmente, circulan por sus páginas: JR Jiménez, Valle-Inclán, Machado, Picasso, Hemingway, Scott Fitzgerald, Louis Aragon, Trisan tzara,.. son solo algunos de ellos.
Dos Passos apenas habla de su vida personal, ni siquiera de sus interpretaciones políticas de los importantísimos hechos en los que se ve involucrado más o menos directamente: 1ª GM, Revolución rusa, gran depresión, 2ª República española, Guerra Civil española,... Y es una pena.
Admirable Dos Passos por varios motivos.
Por su ansia por viajar y conocer mundo, sea como sea y a cualquier precio: España, Francia, Italia, Rusia, Persia, Arabia, Siria,...
Por su búsqueda de la belleza: en la pintura, en la arquitectura, en la literatura, en Toledo o en Padua o en Damasco.
Por su visión positiva, humanista e ilustrada sobre el mundo y todos sus habitantes.
Entre otros.
Impagable retrato de Hemingway
domingo, 25 de noviembre de 2018
Manhattan Transfer, John Dos Passos
Dos Passos es uno de los grandes de la literatura universal y de la norteamericana en particular. Si se piensa en la norteamerica de los locos años 20, la de la gran depresión, la de los alemanes, polacos, irlandeses e italianos llegando a manadas a Ellis Island, la de la ley seca ..., es difícil no pensar en sus novelas.
Manhattan Tranfer, la más famosa de ellas, es una novela coral, cuyo protagonista principal es Nueva York.
Montones de personajes, de manera fugaz, hacen su aparición para hacernos participes de sus ilusiones, miedos y esperanzas.
Bonito retrato de los locos años 20: progreso, optimismo y esperanza. Y confianza en las propias fuerzas, en el capitalismo y en la necesidad de esfuerzo .
Ya entonces asomaba la patita el afán, en ocasiones desmedido, por la especulación y sus riesgos asociados.
La novela es innovadora. Lo es por su aire cinematográfico e impresionista y por su intento de stream of counciousness, no tan logrado como el de Joyce, pero
mucho más ligero y amable.
Manhattan Tranfer, la más famosa de ellas, es una novela coral, cuyo protagonista principal es Nueva York.
Montones de personajes, de manera fugaz, hacen su aparición para hacernos participes de sus ilusiones, miedos y esperanzas.
Bonito retrato de los locos años 20: progreso, optimismo y esperanza. Y confianza en las propias fuerzas, en el capitalismo y en la necesidad de esfuerzo .
Ya entonces asomaba la patita el afán, en ocasiones desmedido, por la especulación y sus riesgos asociados.
La novela es innovadora. Lo es por su aire cinematográfico e impresionista y por su intento de stream of counciousness, no tan logrado como el de Joyce, pero
mucho más ligero y amable.
martes, 20 de noviembre de 2018
La obsesión antiamericana, Jean-Francois Revel
Sigo con Revel. Este libro, de 2002, es su última obra.
Estamos ante un elogio de los EEUU como faro del progreso y la democracia a lo largo del último siglo. Y también de una hiriente crítica a la obsesión antiamericana que anida en las democracias europeas, tanto más cuanto más francesas e izquierdistas sean.
Revel nos acompaña en un recorrido extenso por diferentes ámbitos políticos (economía, política exterior, seguridad, welfare state, ...) poniendo el foco en la habilidad de los europeos para ver la paja ajena en el ojo americano e ignorar olímpicamente la viga en el enfermo ojo europeo.
Todo ello con un estilo ágil e irónico que hace la lectura fácil y entretenida.
Su punto de vista, en lineas generales, me parece convincente. El único pero del libro es el poco interés de Revel por profundizar en alguno de los múltiples problemas de la democracia norteamericana y/o de alguna de sus numerosas actuaciones deshonrosas que, por lo demás, Revel reconoce.
Pero ese no es el propósito del libro, supongo.
Estamos ante un elogio de los EEUU como faro del progreso y la democracia a lo largo del último siglo. Y también de una hiriente crítica a la obsesión antiamericana que anida en las democracias europeas, tanto más cuanto más francesas e izquierdistas sean.
Revel nos acompaña en un recorrido extenso por diferentes ámbitos políticos (economía, política exterior, seguridad, welfare state, ...) poniendo el foco en la habilidad de los europeos para ver la paja ajena en el ojo americano e ignorar olímpicamente la viga en el enfermo ojo europeo.
Todo ello con un estilo ágil e irónico que hace la lectura fácil y entretenida.
Su punto de vista, en lineas generales, me parece convincente. El único pero del libro es el poco interés de Revel por profundizar en alguno de los múltiples problemas de la democracia norteamericana y/o de alguna de sus numerosas actuaciones deshonrosas que, por lo demás, Revel reconoce.
Pero ese no es el propósito del libro, supongo.
domingo, 4 de noviembre de 2018
El honorable colegial, John Le Carré
Esta es la segunda novela de lo que se ha dado en llamar trilogía de Karla. En la primera novela, El topo, Smiley, recien despachado, consigue desenmascarar a Bill Haydon, un peón de Karla colocado en la zona noble del Circus.
En esta segunda novela, Smiley, readmitido y encargado de la difícil tarea de devolver algo del prestigio perdido al maltrecho Circus, dirigirá una operación en el sudeste asiático contra Drake Ko, mafioso y presunto hombre de Karla en la zona.
En ningún momento he conseguido la dedicación necesaria para leer una novela como esta a la velocidad requerida. Y si no lo consigues, parece que la trama se desvanece poco a poco. Aún así, problablemente, es una gran novela.
El escenario de los acontecimientos es muy atípico para una novela de espías. De hecho, El honorable colegial no es una novela de espías. Más bien es un thriller lento.
Hong Kong en los años 70, los británicos a punto de abandonar la colonia por patas. Fantástica recreación del clima de caos bélico y revolucionario en el sudeste asiático en los años finales de la guerra de Vietnam: Vientiane, Phnom Penh, Saigón...
Smiley es un secundario. El personaje principal es el periodista Westerby: entrañable, desesperado, imprevisible y enamoradizo.
En esta segunda novela, Smiley, readmitido y encargado de la difícil tarea de devolver algo del prestigio perdido al maltrecho Circus, dirigirá una operación en el sudeste asiático contra Drake Ko, mafioso y presunto hombre de Karla en la zona.
En ningún momento he conseguido la dedicación necesaria para leer una novela como esta a la velocidad requerida. Y si no lo consigues, parece que la trama se desvanece poco a poco. Aún así, problablemente, es una gran novela.
El escenario de los acontecimientos es muy atípico para una novela de espías. De hecho, El honorable colegial no es una novela de espías. Más bien es un thriller lento.
Hong Kong en los años 70, los británicos a punto de abandonar la colonia por patas. Fantástica recreación del clima de caos bélico y revolucionario en el sudeste asiático en los años finales de la guerra de Vietnam: Vientiane, Phnom Penh, Saigón...
Smiley es un secundario. El personaje principal es el periodista Westerby: entrañable, desesperado, imprevisible y enamoradizo.
domingo, 7 de octubre de 2018
Fluye el Sena, Fred vargas
Tres relatos cortos de Adamsberg.
El formato tan breve no permite desplegar el ingenio de Vargas, pero sí esbozar esos grandes personajes secundarios que llaman la atención, despiertan el interés del lector y siempre suponen una especie de contrapunto a Adamsberg.
Y también, como siempre, Adamsberg es el único que comprende que, por marginal que sea la vida de uno y por imponente que resulte una comisaría, un policía o un calabozo, siempre es necesario un cierto do ut des.
Hay que dar para recibir y... que mejor manera de dar que escuchando.
El formato tan breve no permite desplegar el ingenio de Vargas, pero sí esbozar esos grandes personajes secundarios que llaman la atención, despiertan el interés del lector y siempre suponen una especie de contrapunto a Adamsberg.
Y también, como siempre, Adamsberg es el único que comprende que, por marginal que sea la vida de uno y por imponente que resulte una comisaría, un policía o un calabozo, siempre es necesario un cierto do ut des.
Hay que dar para recibir y... que mejor manera de dar que escuchando.






