miércoles, 4 de noviembre de 2020

La casa de Aizgorri, Pío Baroja

Comienzo un ciclo barojiano. 

Baroja acostumbraba a agrupar sus novelas en grupos de manera más o menos arbitraria. Esta, su primera novela, se incluye en su trilogía-tetralogía La tierra vasca.

La casa de Aizgorri es una novela extraña. Breve, dialogada como obra de teatro, triste y apagada como la tierra vasca bajo la niebla.

Una pequeña historia familiar, enmarcada en los conflictos laborales y económicos que la modernidad plantea en una sociedad cerrada y construida sobre el respeto a las tradiciones.

Y al fondo, algunos de los temas y rasgos narrativos que Baroja hará suyos a lo largo de los años. Entre los primeros, la degeneración de la raza y el fatalismo. Entre los segundos, la agilidad y el dinamismo.

En cualquier caso, novela floja, según mi parecer. A veces da la impresión de ser poco más que un esbozo de novela.

martes, 20 de octubre de 2020

El cuarto protocolo, Frederick Forsyth

Como ya he contado aquí antes, mi gratitud para con Forsyth no tiene límites. Tampoco las tardes, mañanas y noches que yo he pasado disfrutando de sus lecturas.

Estos días me costaba encontrar algo realmente atractivo para leer. Y acabé aquí. De nuevo.

Casi tan entretenido como en la primera lectura.


jueves, 15 de octubre de 2020

Café Budapest, Alfonso Zapico

Alfonso Zapico es un gran dibujante. Y sus novelas gráficas suelen ser gratas de leer.

En este caso, estamos ante una temática poco habitual en autores españoles.

Estamos en Budapest, 1947. El joven judío Yechezkel, acompañado por su madre, malvive de su violín. Ambos, tras recibir una carta de su tío desde Palestina, deciden cambiar de aires, abandonar todo y buscar una vida mejor.

Una vez en Palestina, las cosas no son fáciles. Los británicos están a punto de salir definitivamente de allí, y la difícil convivencia entre judíos y árabes se ve amenazada.

Poco a poco, todo se complica. Y aparece el amor, que todo lo ilumina.

Una historia un poco blandita, pero muy agradable de leer. Además, expresada por medio de unos hermosos dibujos. 

Se echa en falta algo de color en la expresión gráfica.

miércoles, 7 de octubre de 2020

Hambre, Knut Hamsun

Una de las obras más reconocidas del nobelizado autor noruego Knut Hamsun, escrita en 1890.

El protagonista vaga por Kristiania, la actual Oslo, pasando penurias, mientras intenta colocar en periódicos y revistas sus textos. De vez en cuando lo consigue, pero eso no le permite dejar de pasar hambre y frío.

Estamos ante una especie de Quijote. Nuestro protagonista se mantiene firme en sus principios, pasa penurias sin fin, a veces se acerca al desvarío, entabla contacto con una joven con la que parece desarrollar una vaga relación física y se permite gestos de caballerosidad y orgullo impropios de alguien en su desesperada situación.

sábado, 3 de octubre de 2020

Catalina La Grande, Robert K. Massie

Gran biografía de la emperatriz rusa. De princesa alemana marginada e infeliz a autócrata de todas las Rusias con apetitos insaciables.

Su protagonismo en la historia rusa es difícilmente exagerable. La Rusia actual es, a partes iguales, herencia de Pedro el Grande, Catalina la Grande, los Soviets y Putin.


miércoles, 30 de septiembre de 2020

Gorazde, Joe Sacco

Joe Sacco es un dibujante famoso por sus novelas gráficas ambientadas en zonas de guerra. Es un gran dibujante de escenas, pero las figuras humanas y especialmente los rostros, en mi opinion, no son su fuerte.

En el caso de Gorazde estamos ante una novela gráfica con pretensión periodística. 

Dibujada en blanco y negro, con el estilo personalísimo de su autor, va construyendo, al modo expresionista, una imagen compleja de los sucedido a lo largo de aquellos ominosos años. Y lo hace a partir de pequeños fragmentos, presentes y pasados, documentados o rememorados.

No se cual era la pretensión de Sacco. Si lo era ayudar al lector a comprender lo ocurrido en Bosnia, creo que no lo consigue. Si lo era transmitir, aunque solo sea en una pequeña parte, el horror allí vivido, sí que lo consigue.  

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Manuel Vázquez Montalbán, Los Mares del Sur

Hace unos años ya leí una novela de Carvalho: Asesinato en el comité central. Me gustó, pero me pareció un poco demodé.

Ahora acabo de leer Los mares del sur. Me ha gustado bastante más. 

Una historia policiaca que es casi lo de menos. Lo de más es un maravilloso retrato de la Barcelona de los años 80. Al parecer, incomparablemente más abierta, canalla y disfrutable que la actual.

Y el retrato de dos grandes personajes: el propio Carvalho y Biscúter, su fámulo.

Y un maravilloso clima de desinhibición disfrute y carpe diem.