martes, 1 de abril de 2014
martes, 25 de marzo de 2014
martes, 25 de febrero de 2014
jueves, 30 de enero de 2014
jueves, 7 de noviembre de 2013
Juego de tronos, George R. R. Martin
Nuestra sociedad, sistema complejo por excelencia, se comporta de manera no lineal en todos sus aspectos. Además, una de las características de los fenómenos no lineales es la existencia de propiedades emergentes. Es decir, propiedades o características que se hacen visibles, de manera repentina, a causa de la agregación de propiedades o comportamientos de elementos individuales, que normalmente pasan desapercibidas.
Puede parecer que estas características aparecen de repente, pero en realidad, en cierto modo ya existen a nivel desagregado, solo que no son visibles. Solo son visibles cuando ciertas condiciones, difíciles de evaluar, se cumplen. En ese momento, esas propiedades o comportamientos, se agregan, y la propiedad emergente aparece como de la nada, a veces de manera espectacular.
A que viene este rollo?. Lo primero: no es un rollo. Lo segundo: viene a que, a veces, nuestra sociedad, sistema complejo donde los haya, nos permite sorprendernos con la aparición de ciertos fenómenos emergentes.
Mi ejemplo favorito, a día de hoy, es Juego de tronos. ¿Qué ocurre cuando una creación humana, que lleva años en el mercado, pasando, aparentemente desapercibida, de repente, en cuestión de pocos meses, se convierte en obra absolutamente imprescindible, que todo el mundo ha visto, leído y hasta soñado, con gran disfrute. Mi explicación, incompleta, es que esa obra ha generado durante años un flujo información social muy importante. De repente, sin que sepamos por que, se alcanza un cierto nivel crítico, y la popularidad de juego de tronos, explota, de manera repentina. Buen ejemplo de propiedad emergente.
La explicación es incompleta, porque deja el asunto interesante fuera: cómo, cuándo y por qué se activa esa explosión.
La cuestión es que un lector empedernido como yo, me sentía incomodo al margen de la masa. No había leído Juego de Tronos. ¡Grave pecado!. Al segundo intento he conseguido acabar con ella.
Dificil decir algo sin pasar por lector raro y elitista. Creo que Juego de Tronos, no da la talla ni como best seller para pasar el rato. No resulta lo suficientemente entretenida y adictiva para ello. No llega a ser aburrida, pero ni siquiera vale como pasatiempo.
Cierto es que tiene algunas virtudes. Entre ella está la originalidad en la recreación de un mundo mítico ya desaparecido. También, la fuerza que en las descripciones de Martin tienen los elementos naturales: el fuego, el hielo, el invierno, el bosque,.... Y, como no, la violencia y la sexualidad que los personajes transmiten.
Poco más.
Puede parecer que estas características aparecen de repente, pero en realidad, en cierto modo ya existen a nivel desagregado, solo que no son visibles. Solo son visibles cuando ciertas condiciones, difíciles de evaluar, se cumplen. En ese momento, esas propiedades o comportamientos, se agregan, y la propiedad emergente aparece como de la nada, a veces de manera espectacular.
A que viene este rollo?. Lo primero: no es un rollo. Lo segundo: viene a que, a veces, nuestra sociedad, sistema complejo donde los haya, nos permite sorprendernos con la aparición de ciertos fenómenos emergentes.
Mi ejemplo favorito, a día de hoy, es Juego de tronos. ¿Qué ocurre cuando una creación humana, que lleva años en el mercado, pasando, aparentemente desapercibida, de repente, en cuestión de pocos meses, se convierte en obra absolutamente imprescindible, que todo el mundo ha visto, leído y hasta soñado, con gran disfrute. Mi explicación, incompleta, es que esa obra ha generado durante años un flujo información social muy importante. De repente, sin que sepamos por que, se alcanza un cierto nivel crítico, y la popularidad de juego de tronos, explota, de manera repentina. Buen ejemplo de propiedad emergente.
La explicación es incompleta, porque deja el asunto interesante fuera: cómo, cuándo y por qué se activa esa explosión.
La cuestión es que un lector empedernido como yo, me sentía incomodo al margen de la masa. No había leído Juego de Tronos. ¡Grave pecado!. Al segundo intento he conseguido acabar con ella.
Dificil decir algo sin pasar por lector raro y elitista. Creo que Juego de Tronos, no da la talla ni como best seller para pasar el rato. No resulta lo suficientemente entretenida y adictiva para ello. No llega a ser aburrida, pero ni siquiera vale como pasatiempo.
Cierto es que tiene algunas virtudes. Entre ella está la originalidad en la recreación de un mundo mítico ya desaparecido. También, la fuerza que en las descripciones de Martin tienen los elementos naturales: el fuego, el hielo, el invierno, el bosque,.... Y, como no, la violencia y la sexualidad que los personajes transmiten.
Poco más.
miércoles, 2 de octubre de 2013
Rojo y negro, Stendhal
Debí escribir sobre Rojo y negro nada más terminar la novela, como habitualmente hago. En este caso, no lo hice. Lo he ido dejando y ahora, casi un mes después de terminar la novela, me resulta complicado escribir. Pero lo intentaré.
Estamos ante una de las grandes novelas europeas y, sobre todo, ante uno de los grandes personajes europeos: Julien Sorel.
Julien, hijo de un aserrador modesto, es despreciado por su familia a causa de sus sensibilidad, sus capacidades notables y su ambición. La novela acompaña a Julien en su ascensión, desde modesto preceptor en casa del señor de Renal, a factotum y hombre para todo del marqués de La Mole. Pero el peso de la narración recaerá en las dos aventuras amorosas, a cual más tumultuosa e incomprensible, ante las que la ferrea voluntad de Julien, sucumbirá.
La primera, con la señora de Renal, madre de sus pupilos. La segunda, más tarde, con la hija del marqués de La Mole.
Pero si Julien es inolvidable, lo es por su infinita altivez, por su insuperable atractivo, por su clara inteligencia y por su abominable hipocresía. Sus historias amorosas son duelos a muerte entre un ser poseido por su ambición, Julien, y otro dominado por su cinismo o su hipocresia, la Sra de renal o la Srta de La Mole.
También es interesante el retrato de la Francia de la restauración y su ambiente social y politico, siempre orbitando alrededor de la gran figura de Napoleón.
Una gran novela, sin duda.
Estamos ante una de las grandes novelas europeas y, sobre todo, ante uno de los grandes personajes europeos: Julien Sorel.
Julien, hijo de un aserrador modesto, es despreciado por su familia a causa de sus sensibilidad, sus capacidades notables y su ambición. La novela acompaña a Julien en su ascensión, desde modesto preceptor en casa del señor de Renal, a factotum y hombre para todo del marqués de La Mole. Pero el peso de la narración recaerá en las dos aventuras amorosas, a cual más tumultuosa e incomprensible, ante las que la ferrea voluntad de Julien, sucumbirá.
La primera, con la señora de Renal, madre de sus pupilos. La segunda, más tarde, con la hija del marqués de La Mole.
Pero si Julien es inolvidable, lo es por su infinita altivez, por su insuperable atractivo, por su clara inteligencia y por su abominable hipocresía. Sus historias amorosas son duelos a muerte entre un ser poseido por su ambición, Julien, y otro dominado por su cinismo o su hipocresia, la Sra de renal o la Srta de La Mole.
También es interesante el retrato de la Francia de la restauración y su ambiente social y politico, siempre orbitando alrededor de la gran figura de Napoleón.
Una gran novela, sin duda.
sábado, 14 de septiembre de 2013
Eugenio Oneguín, Aleksandr Pushkin
Esta obra, aunque una de las grandes joyas de la literatura rusa, no es muy conocida en occidente. En parte, quizá, por la homérica dificultad que supone traducir Eugenio Óneguin a cualquier lengua. Y es que estamos ante el poco habitual especimen literario denominado novela en verso. La narración de Pushkin es tan emotiva que a su autor le pareció que la vulgar prosa era un contenedor demasiado equlibrado para mostrar todo la desmesura con la que Oneguin se mueve en la vida.
El argumento no es especialmente interesante: joven héroe conoce a joven del lindo sexo, joven del lindo sexo se ofrece a joven héroe, joven del lindo sexo es rechazada, joven héroe ofende a prometida de su amigo, joven héroe y amigo se baten en duelo, amigo muerto por joven héroe, joven héroe abandona la cuidad y huye al campo, joven héroe regresa tras largos años, joven héroe conoce en fiesta a bella señora, joven héroe reconoce a antigua joven del lindo sexo en actual bella señora, joven héroe es rechazado por bella señora. Y fin de la novela.
La novela es breve, bella y se lee con facilidad, pese a lo que su aroma a élite intelectual pueda sugerirnos. Me ha resultado especialmente valiosa la introducción que acompaña la obra en la edición de Cátedra. Es esta introducción, además de contextualizar la novela, se hace un esfuerzo muy notable por informar al lector del desafío filológico que supone verter Oneguin a cualquier lengua diferente a la rusa.
El argumento no es especialmente interesante: joven héroe conoce a joven del lindo sexo, joven del lindo sexo se ofrece a joven héroe, joven del lindo sexo es rechazada, joven héroe ofende a prometida de su amigo, joven héroe y amigo se baten en duelo, amigo muerto por joven héroe, joven héroe abandona la cuidad y huye al campo, joven héroe regresa tras largos años, joven héroe conoce en fiesta a bella señora, joven héroe reconoce a antigua joven del lindo sexo en actual bella señora, joven héroe es rechazado por bella señora. Y fin de la novela.
La novela es breve, bella y se lee con facilidad, pese a lo que su aroma a élite intelectual pueda sugerirnos. Me ha resultado especialmente valiosa la introducción que acompaña la obra en la edición de Cátedra. Es esta introducción, además de contextualizar la novela, se hace un esfuerzo muy notable por informar al lector del desafío filológico que supone verter Oneguin a cualquier lengua diferente a la rusa.





