domingo, 29 de octubre de 2017

Historia de España, Pierre Villar


En los años 40 del pasado siglo al hispanista Pierre Vilar, por entonces poco conocido, se le puso el encargo de escribir una Historia de España enfocada a un público amplio y de brevísima extensión: unas 150 páginas.

El resultado es el que acabo de leer. La Historia de España más vendida y más leída.

Vilar hace un recorrido cronológico y bien hilvanado por aquellos procesos, personajes, colectivos o sucesos que, en su opinión, mas determinaron el devenir de la nación.
Y lo hace con un lenguaje  llano y con un estilo preciso. Además, sus interpretaciones y contextualizaciones son de gran interés.

Un pero. Los 70 años pasados desde su publicación hacen que, en algunos aspectos poco importantes, el libro haya quedado un poco demodé. En ocasiones, su lenguaje, a nuestros delicados oídos, parece un pelín incorrecto.

lunes, 23 de octubre de 2017

Memorias de ultratumba, libros I-XII, Francois-René de Chateaubriand

Memorias de ultratumba. Las quería leer hace ya un tiempo. Me gustan las autobiografías y los grandes tochos. Memorias de ultratumba lo tiene todo.

Poco sabia de Francois-René de Chateaubriand. Noble francés, nacido en torno a 1870, dos décadas antes de que el mundo cambie para siempre.

Cuando estalla la revolución, Chateaubriand, monárquico y católico, huye al extranjero para salvar la vida. Desde allí, se alista en el ejercito de emigrados que
aliado con las grandes potencias restauradoras, intentará doblar la mano a la revolución.

Después pasa a norteamérica donde vagabundea y fantaseará con explorar el lejano norte y hacerse un hombre y un nombre descubriendo el paso del noroeste.

Más tarde, irá a Gran Bretaña. Allí, aunque empobrecido, sigue manteniendo relaciones con gente poderosa. No se le evitan las penurias pero si la caída definitiva.

Mientras tanto, René va haciendo sus pinitos literarios.

Ya con Napoleón retorna a Francia. El gran corso, prendado del talento del joven René, le encomienda una misión diplomática.

Más o menos hasta aquí el primer tomo de las memorias. Cubre los libros I-XII, apenas una cuarta parte de las 3600 páginas totales.

Supongo que continuaré, así que me reservo posteriores comentarios para sucesivos volúmenes.

martes, 10 de octubre de 2017

1280 almas, Jim Thompson

Todas las referencias a este autor, Jim Thompson, y a esta novela, 1280 almas, tienen algo en común: designarlos como logros máximos de la novela negra.
La acabo de leer. Creía que me gusta la novela negra, pero... quizá no me gusta tanto. Si esto es una clara obra maestra... a mi no me lo ha parecido.

Si lo pienso bien, ¿con que novelas negras he disfrutado realmente? Con la trilogía de Ellroy, sin duda. Y poco más. Hammet está bien. Y Chandler, pero...

1280 almas es una buena novela. Su estilo y estructura parece informal y poco trabajada, pero con seguridad hay por debajo un trabajo de precisión de relojero suizo.

Nick Corey es el sheriff de un pequeño villorrío, pop1280, obsesionado por perder el cargo. Nick es vago, cínico, violento y no tiene escrúpulos. Poco inteligente pero astuto como un zorro plateado.

Nick va aprovechando los embrollos habituales de un pequeño pueblo, para dejar expédito su camino a la reelección. Utilizará los puntos débiles y el egoísmo de todos sus enemigos, entre ellos su mujer, algún maleante, un candidato a sheriff, alguna de sus amantes, un amigo. Así podrá seguir viviendo del cuento, sin pegar palo al agua. Ad infinitum.

martes, 19 de septiembre de 2017

Mansfield Park, Jane Austen

Otra gran novela de Austen. Casi una novela sentimental.

Fanny Price, la sobrinita pobre, por azares del destino llega a Mansfield Park, la mansión de sus primos, los Bertram, ricos e influyentes.

Sir Thomas, el tio de Fanny, es exigente y de buen corazón, pero un tanto distante. Tom, el primogénito, es un calavera que dilapida la fortuna familiar. Edmund, el segundo, es un alma piadosa, recto y cariñoso, y será el auténtico apoyo de Fanny en Mansfield Park. María e Isabel, las otras dos primas, son frívolas y volubles, de poco ayuda para Fanny. Además de los principales, en la novela aparece un muy rico conjunto de secundarios que enriquecen la narración y le proporcionan un salto de calidad.

Fanny es despreciada desde el inicio. Su desprecio es el más doloroso: aquel que no es ni siquiera percibido por el que desprecia. Pero Fanny es una joya: responsable, cariñosa, confiada, agradecida,... Ni un solo pero se le puede hacer a su conducta. E inteligente. Gran problema.

Poco a poco, Fanny se va convirtiendo, por merito propio y demérito ajeno, en clave de bóveda de la estabilidad y felicidad familiar.

Si se le puede hacer un pero a las novelas de Austen es su excesiva unidad temática, estilística y argumental. Su mundo es muy reducido. El día a día de la mansión, las conversaciones con amigos y familiares, los paseos por la campiña, a pie o a caballo, los oficios dominicales, las crisis familiares, las bodas y noviazgos, el aumento o disminución de las rentas de sus protagonistas, los problemas con el servicio,...

Para muestra un botón: la presente narración se desarrolla en plenas guerras napoleónicas, pese a lo cual, ni una sola vez tales sucesos aparecen en la narración, ni siquiera de manera indirecta.

El mundo de Austen es inmutable. O lo parece.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Dublinés, Alfonso Zapico

La vida de los grandes casi siempre es interesante. En este caso estamos ante James Joyce.

Casi  nunca la excelencia artística camina junto a la excelencia humana. Joyce es un caso parádigmático.

Irresponsable, juerguista, dipsómano, obsesivo. Desde luego, Nora Barnacle, su compañera durante varias décadas, se ganó el cielo.

También, como casi siempre, para el genio es difícil ganarse la vida. En el caso de Joyce, dando clases, de un lugar a otro, siempre con apuros económicos.

El genio, siempre hace difícil la vida a los que están alrededor. Siempre necesita de su determinación y de su obsesión creativa para vencer los obstáculos y parir su obra.

En cuanto a los aspectos técnicos de la obra, nada destacable. Quizá hubiera ganado con un poco de color.

miércoles, 30 de agosto de 2017

El cero y el infinito, Arthur Koestler

Sensacional novela, pero todo ha cambiado tanto en los últimos 30 años que la novela habla de otros tiempos apenas reconocibles.

Koestler, comunista y anticomunista, siempre convencido, siempre en el ojo del huracán, siempre brillante, construye una gran novela sobre una recreación de los juicios de Moscú.

En la segunda mitad de la década de los 40 del pasado siglo, Stalin impulsó una sucesión de procesos judiciales que acabaron con gran parte de sus potenciales enemigos políticos. Ejemplo paradigmático de totalitarismo.

Rubashov, alto jerarca del régimen, tras caer en desgracia, es detenido, encarcelado e interrogado. Es  acusado de desviacionismo.

A lo largo de los larguísimos interrogatorios, Rubashov se convencerá de que él es un peón sin valor, que no debe, bajo ninguna circunstancia, entorpecer el triunfal desarrollo de la revolución. Él no es nada. El estado lo es todo.

Es destacable que en la realidad la confesión venía impulsada, en la mayoría de los casos, por todo tipo de torturas. En la novela, el acusado es presionado, pero nunca torturado, y el reconocimiento de la culpa es sincero y una consecuencia del reconocimiento de la omnipotencia y omnisciencia del partido.

La lectura vale la pena, aunque hacía el final, tanta disquisición pueda resultar un poco pesada para mentes poco escolásticas.


lunes, 21 de agosto de 2017

La reina en el palacio de las corrientes de aire, Stieg Larsson

Cierre de la trilogía.

Toda la novela  discurre alrededor de las estratagemas que Salander y Blomvquist utilizan para eludir a sus enemigos y preparar en enfrentamiento final: el juicio de inhabilitación al que será sometida Salander.

También toman protagonismo los diferentes cuerpos de policía que aparecen en novelas anteriores.

Divertida.